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domingo, 15 de junio de 2008

15

No sé qué diablos tienen los idus.
Hace tres años me encontraba frente al muerto. Llorando, sin poder rebatir nada ante su 'somos unos losers'. Sabía que él quería dejarme, tal vez no por los motivos por los que estaba exponiendo ('quiero construir algo contigo, pero no puedo llegar con las manos vacías', 'quiero que seas otra persona, Chloè, que hagas realidad ese sueño que siempre has tenido'), sintiendo un hueco en la panza, mientras escuchaba esas dolorosas palabras: era su decisión, se iba. Pasé meses llorando su ausencia (encima, Yahui y JJ me lo mencionaban) y tratando de que el mundo no se diera cuenta de lo mal que estaba. Subí de peso. Bajé de peso. Dormía el día entero. No conciliaba el sueño en toda la noche. Lloraba por horas a la vez. Lo odiaba y lo amaba al mismo tiempo. Sonaba el teléfono y mi corazón daba un vuelco, pensando que sería él, que probablemente se arrepentía y llamaba para decirme que me extrañaba tanto como yo a él. Me imaginaba en conversaciones ficticias con él. Pensaba en que debía haberle respondido algo a sus palabras tan hirientes, tan huecas, tan tontas. Podía irse al infierno, si quería...
Comencé tomando resoluciones. No podía dejar que mi vida se fuera al barranco, debía continuar, si él volvía un día, debía verme como no me había visto: feliz, radiante, serena. No repetiría la historia. Sería tonto tropezar con la misma piedra tres veces. Me sentía engañada, pero volvería a enamorarme. Volvería a sentir esa emoción. Me había destrozado, como yo había anticipado que lo haría desde aquélla llamada, un 4 de julio en plena madrugada, donde me dijo 'déjame quererte' y yo sólo le dije 'quiéreme mucho'. Pero no iba a vivir en función suya ni de nadie más. Debía buscar un camino propio, aún si eso significaba quedarme sola el resto de mi vida.
Seis meses después conocí a Jelipe. Quien me pareció extraordinariamente guapo desde que lo vi, aquella tarde del 15 de enero en Coapa (domingo, por cierto, domingo...). Pasamos cerca de 6 horas, hablando nada más en un café. Me había parecido altísimo. Sus labios gruesos y sus razgos finos podían ser mi perdición. Hablamos de proyectos. Le dije que quería irme (estaba en proceso lo de Francia, pero aún no sabía el resultado). Me impulsaba, me decía que ojalá lo lograra... 15 días después nos besábamos en el asiento trasero del coche de un amigo suyo. 15 días después gritaba a los 4 vientos que era su novia. 15 días después confesó que me amaba. Debí haber visto lo signos. El concierto de Mogwai. Bloc Party. La obligación a ir a Depeche. Las noches del Wicked, la frivolidad de su mundo. La no muy buena música que hace su banda... No había gran conexión con él, no la había, no la hubo y no lo ví. Al mes de haber llegado a Francia comenzaron los chantajes: 'no sé si pueda soportar más tiempo así', las peleas a media noche y no poder colgar hasta resolverlas, gastar miles de pesos, cientos de euros en llamadas inútiles, sólo para pelear... él diciendo 'faltan menos días para que regreses' y yo 'no quiero regresar'. No nos escuchábamos.
Hoy, 15 de junio, le he dicho que no puedo más. Lo tomó de una manera mucho más tranquila que otras veces. Sólo se dio media vuelta y se fue.
Habíamos estado viviendo tiempo extra. Habíamos estado viviendo tiempo extra.

domingo, 21 de octubre de 2007

Finito

Bueno, pues ya, para tranquilidad de muchos y la mía propia, las cosas con Jelipe, ya valieron... No me siento bien para hablar de ello, sólo digo que fue decisión mía y que él no quiere ni verme... Esperemos que cambie de opinión con el tiempo.

domingo, 16 de septiembre de 2007

De egoísmos y otras cosas

But now that you've made way
A better tide to get at these roads
Again
And so the time's right back to you
And all the chances that I blew.
Kashmir, Rocket Brothers
Desde que tengo uso de memoria, la gente me ha dicho que soy egoísta. Y sí, tal vez sí lo soy, pero creo que vivimos en una época en que si nosotros mismos no nos encargamos de nosotros, nadie más lo hará. A veces la gente es tan desconsiderada que se la pasa echando culpas a la gente que les rodea quienes terminan por creerse que los egoístas son ellos. Y luego se la pasan diciendo "lo único que quiero es tantita comprensión", pero cuando se trata de otorgarla, todo mundo se avienta la bolita.
Bueno, el punto es que una y mil veces, la gente me ha acusado de egoísta y no me importa aceptar que sí lo soy, pero más que nada porque creo que si no cuido mis propios intereses, nadie más lo hará. En ese sentido, yo quisiera que la gente fuera un poquito más consciente de sí misma y de los demás.
Creo que hay quienes no se conocen bien a sí mismos y que por eso se meten en camisas de once varas cuando se ponen a criticar a los demás. Habemos quienes, por mensos tal vez, hemos vivido estigmatizados toda la vida con 20 mil etiquetas idiotas que quienes nos rodean nos cuelgan arbitrariamente. Y entonces lo que provocan es que nuestra confianza en nosotros mismos se vea mermada y comencemos a preguntarnos si no estaremos mal en algún punto.
Sí, es verdad que todos los problemas en una relación interpersonal son culpa de las personas involucradas en su total, no de una sola, aunque a veces el problema principal radica en que uno habla de más y el otro habla de menos (o unos y otros, porque las relaciones no siempre son de dos), con lo cual se complica un poco el trabajo.
Creo que no soy la única persona que quisiera que todo el mundo pudiera ver el interior de mi cabeza (aunque ciertas zonas tendrían password) para no tener qué hablar y hablar, pues no sé si a alguien le pase igual, pero a veces estamos "blah blah blah blah" un buen rato, para al final darnos cuenta de que no hay orejas que escuchen. Es cansado tratar una y otra vez un mismo problema, proponer soluciones y al final darse cuenta de que las cosas están igual o peor. Lo malo es que cuando eso sucede, uno se transforma en rollero, panchero, berrinchudo, enojón, malhumorado y problemático, mientras el otro cuate se queda callado y no saca las cosas que le molestan sino hasta que se dicen las cosas que molestan de él. De ahí que entonces el pancho que en un principio era una cosa tan sencilla, de pronto de transforme en una tormenta en un vaso de agua. Sólo que de vez en cuando, el vaso es tan pero tan grande, que no se le ven los bordes, ni se alcanza a ver una rayita de azul que nos indique que la tormenta está a punto de disiparse.
¿Y por qué todo este rollo ahora? Bueno, la cosa es que la mala del cuento soy yo, por decir las cosas que me molestan en el momento en que me molestan y proponer soluciones que luego me hacen quedar como que quiero que las cosas se hagan a mi modo, mientras el Jelipe se queda calladote y empieza el "es que tú haces, es que tú dices, es que tú me haces sentir..." cuando yo saco alguna cuestión que me molesta, logrando únicamente hacer el pedo más y más grande.
Pero bueno, esta vez no seré la berrinchuda, la rollera, la panchera ni la bruja del cuento. Me sentaré a esperar que se me pase el coraje y entonces, si me da la gana, haré algo al respecto. Mientras tanto, léanse esto para que vean la manera que tiene Jelipe de hacerme "ver" que está enojado...
Y no se trata de ver quién diablos tiene la razón, sino sólo de igualdad, lo que quiere decir que si yo me devano los sesos para decirle de una manera decente lo que me molesta, lo menos que podría esperar a cambio sería lo mismo (o sea que se devanara los sesos para la misma cuestión) y que me escuchara.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Levantando ámpula

Bueno niños, ¿ahora resulta que trato mal al Jelipe? No, queridines. A veces creo que es necesario un jalón de orejas bien firme y fuerte para obtener ciertas cosas que de otra manera se darían por sentadas.

Muchos se han de preguntar por qué sigo con el Jelipe si hay tantas cosas con las que no estoy de acuerdo de él. Es un poco complicado de explicar, sobre todo porque a lo mejor muchas de mis razones ni siquiera son tan válidas. Pero lo intentaré, no para justificarme, sino para que vean que no va por pura necedad mía todo eso de los berrinches. Pero para eso debo tal vez regresar al inicio de la historia, así que siéntense bien derechitos, póngase sus lentecitos, prendan un cigarrito y pongan una jarrita de café a calentar porque Chloè va agarrando vuelo (ni pedo, güeyes, ahora se aguantan por andar simpatizando con el Jelipín)


Mon Coeur, Mon Amour


Luego del desmadre que fue lo del muerto, pensaba que jamás de los jamases iba a parecer alguien que me moviera el tapete así de grueso, que me trajera verdaderamente de nalgas y a quien yo trajera igual y todo ese desajuste emocional que se vive luego de una relación como la que yo viví con el muerto ("si él no me quiere, nunca nadie me va a querer"). Muchos saben que esa segunda vez, yo juraba que terminaba casada. Sin embargo, al muertito le dio frío y ni paper, a recomenzar.

Unos meses después de todo el drama de la separación, el Jelipín empezó a figurar en el panorama. No era una relación así como muy cercana ni nadie le tiraba el can a nadie. Platicábamos de lo que nos gustaba (que ni de chiste era parecido) y nos dejábamos mensajines en el myspace. Luego comenzamos a platicar por el msn y todo bien tranquis. Más por compromiso que por otras razones, de repente nos decíamos que sería chido conocernos, pero como que nunca lo tomamos en serio. Creo que lo que buscábamos era tener un amigo y una amiga con quien de pronto compartir un gansito, un cigarro y chisme en plena banqueta. Incluso llegué a darle mi teléfono, pero nunca pudimos coincidir.

Esa etapa del teléfono fue cagada. Yo le había dado mi celular porque nunca me ha gustado que mis papás me pregunten "¿quién era?" cada vez que alguien me llama, de donde sea. Odio dar explicaciones. Así, para los dos era más fácil, pues él podía llamarme de su chamba.

Unas semanas antes de conocernos, mi nana, que además había sido nana de mi mamá y sus hermanas, murió, así que fuimos a velorio, rosarios, misas... En una de esas, estaba en una de las misas, llorando a moco tendido, acordándome de los momentos bonitos que pasé con mi nana cuando el celular comenzó a vibrar dentro de mi chamarra. Me sequé las lágrimas y me sorbí los mocos, carraspée para liberar mi garganta y salí para contestar. Del otro lado, una voz me dijo "Perdón, señorita, ¿ahí venden tortas?" No sabía si pendejear al güey o soltarme llorando, ni siquiera sabía qué contestar. Me decidí por el enojo. "Está equivocado", dije. Y entonces él se sacó de onda y me dijo "¿sabes quién habla?" "No", le dije. "Soy Jelipe..." Me dijo un poco como excusa. "Lo siento, me agarras en un mal momento..." le expliqué dónde estaba. Creo que se le caía la cara de vergüenza, se disculpó y dijo que me llamaría otro día. Y lo hizo, pero siempre las circunstancias eran igual de oportunas.

Un buen día, por messenger, decidimos que sería chido conocernos. Así que quedamos dos días después en Coapa (¿por qué diablos estará Coapa en mi Karma?). Llegué hora y media tarde, nunca me pude explicar el por qué, pero por fortuna, él seguía esperándome. Tal vez porque me las olía de lo que sucedería unos minutos después. Yo recuerdo haberlo visto y que mi mente se quedó en blanco, me pareció guapísimo. Pero mis estúpidos prejuicios me hicieron pensar que tal vez no tendría ni un gramo de inteligencia.

Cuando me dí cuenta, habíamos pasado seis horas en un café hablando y hablando.

Quince días después, nos dimos nuestro primer beso y lo que luego pasó fue que nos dejamos llevar. Pasé con él 8 meses increíbles, donde aunque sabía que me iría, mi idea era darle lo mejor de mí y dejar que él me quisiera. Sonaba gandalla dejar que se enamorara perdidamente, sobre todo cuando sabíamos que me iría, pero él quiso y yo quise. Y bajo advertencia no hay engaño.
Mi idea también era por fin sacarme al muerto de la cabeza, aunque sabía que eso no sería tan fácil, pero Jelipe me ofrecía la oportunidad de resarcir mis errores y descubrir en dónde estaba fallando.
I've found my soldier girl, she's so far away
Las cosas empezaron a fallar exactamente el día que le dije que no lo extrañaba. Ya estaba en Francia y un buen día lo llamé y me dijo "cuando te fuiste, me pasé tres días llorando". En ese momento no entendí por qué se había deprimido tanto si seguíamos juntos, si los dos estábamos vivos, aunque no físicamente juntos, y nos seguíamos queriendo. Yo quería que él estuviera contento por mí, porque estaba logrando uno de los sueños de mi vida, aunque entendía que era difícil para él estar en un lugar donde todo lo recordaba a mí. No quise cargar con el dolor de pensar que si algo malo le sucedía, sería mi culpa. Cuando le dije que no lo extrañaba, pensaba en alivianarle el sentimiento de que todo estaba mal, quería que se diera cuenta de que a pesar de todo, no tenía que sufrir porque yo me sintiera mal. Sin embargo, él lo tomó por otro lado y empezaron las broncas.
El resto de la historia ya se la saben: está llena de celos, mentiras, peleas... pero tengo bien claro por qué sigo y quiero seguir. Estando sola, aprendí que no puedo ir por la vida abandonando gente sólo porque no me convence alguna cosa en particular de ellos. No puedo seguir huyendo sin dar pelea y sin decir ni "agua va". Esta vez quiero enfrentar los problemas y aprender a resolverlos, que fue lo que no hice con el muerto. Él siempre sacaba los problemas y proponía soluciones, mientras yo me sentaba a llorar pensando que la que estaba mal era yo, porque en realidad, en esa relación, yo era Jelipe y no sabía pedir lo que necesitaba.
No quiero ser la mala de la historia y aparecer en los libros como la rompecorazones por excelencia, quiero ser una chica valiente que se enfrenta a los problemas y los resuelve, cueste lo que cueste. Quiero que Jelipe y yo crezcamos y trabajemos juntos porque nos queremos... además, ¿no dicen: el que quiera azul celeste que le cueste? Yo quiero azul celeste.

jueves, 30 de agosto de 2007

¡O te cuadras o te cuadras!

Una vez más tuve una de ésas peleas fenomenales con Jelipe. Esta vez, casi fue fatal. Y todo porque descubrí que los celos de Jelipe no son por el muerto en particular, sino por todo aquel que se me acerque. Terminó por colmar mi paciencia y, lo que pocas veces, lo dejé hablando solo y corrí. Tal vez fui de nuevo esa niña berrinchuda de siempre (¿qué, acaso alguna vez se me quitó?) y no le di oportunidad de explicar su punto, pero es que eso de que se me ponga chilleta porque saldré con un amigo es de lo más... ridículo, por no encontrar palabra mejor.
El pretexto que me dio fue que un día le conté que en un concierto al que fui con un mono con el que anduve, se puso medio cachonda la cosa. Ahora piensa que me voy a los conciertos con los amigos a cachondear y coger. Y es que un amigo me invitó a ver a Explosions in The Sky y Jelipe me salió con que no quería que fuera (si ni siquiera planeaba aceptar, eso de que me inviten así nomás me da muuuuuuuuuuuucha pena), al fin ya sabía cómo era eso de los conciertos, así que, de nuevo, entramos en la onda de que no confía en mí.
En otro momento de mi vida le hubiera escupido en la cara y al día siguiente hubiera ido a dejarle sus cositas; pero ésta vez decidí crecer y dejarlo decidir. Así que muy dignamente, le llamé el lunes por la tarde y le dije "tenemos qué hablar" a lo que preguntó: "¿Estás enojada?" (No, güey, nomás me estoy haciendo pendeja, de seguro...)
Así que me planté frente a él y le hablé lo más sinceramente que pude:
"Tus inseguridades me están fastidiando demasiado. No puede ser que cada vez que veo a un amigo te me pongas tan idiota como para ordenarme, prácticamente, que no vea a mis amigos. Lo siento, pero si tú esperas una chica que esté encerradita en su casa y no tenga amigos, te vas a tener que buscar otra, porque yo no soy así. Por otro lado, si no has aprendido a confiar en mí en un año y cacho, jamás lo vas a hacer, así que de una vez te digo que los cambios son ya o son ya, porque la siguiente vez, no la contamos. Tú has visto como ha ido subiendo mi temperamento desde las primeras peleas por la misma razón hasta ahora. Ayer yo no iba a volver, hoy iba a venir a enfrentarte, darte tus cosas y decirte adiós, pero decidí hablarlo antes de cometer un error."
Jelipe me dijo que no podía ponérmele así por sólo unas cuántas veces que hemos peleado por ésta razón desde que regresé, por lo que continué con mi discurso:
"Perdóname, pero no, esto no viene desde que regresé y te lo demuestro facilísimo:
a) antes de irme, me dijiste que si pasaba algo en Francia con alguien que no te contara, pero a los pocos días, cambiaste de opinión y siempre sí quisiste saber. Luego me preguntabas a cada rato si no tenía ya alguien más.
b) Varias veces me llamaste sólo para contarme que habías tenido un sueño en el que yo te ponía el cuerno, supongo que un poco como chantaje para ver si terminaba confesándote algo que tú ya estabas dando por hecho.
c) Cuando estuviste allá, me hiciste una escenita de celos por uno de los profes con los que trabajaba ("pero no fue escena, sólo te pregunté si no había pasado nada con él..."). Discúlpame, pero para mí, discutir insistentemente sobre un mismo tema por 10 minutos es ya una escenita.
d) Cuando regresaste y yo me quedé allá, tú seguiste insistiendo en que tal vez yo tenía a otra persona. Incluso un día me llamaste y como, según tú, te contesté de mala manera, intentaste checarme pidiendo que te pasara a Ciappa Destra, sólo para verificar que allí estaba conmigo.
e) Puedo entender tus celos por el muerto, pero no tus celos por lo que pasé antes de llegar a tí, porque sí te vas a poner así, pues ten celos hasta del mono con el que me di mi primer beso y, más aún, de aquél con quien que tuve mi primera vez.
Así que fácil, son 6 meses que llevas duro y dale con tus inseguridades. Yo no sé si piensas que soy una niña tonta que no sabe decir que no o que de plano me ando cogiendo al primero que se me cruza enfrente, pero si es así, tienes una muy mala imagen de mí que no corresponde con quien soy en realidad, por lo que o te aplicas, o de plano mejor ya no perdemos nuestro tiempo"
Jelipe se quedó callado como 5 minutos, echo bolita en su cama, mientras, le seguía insistiendo que tomara ya una decisión. La hizo de tox, se echó uno de ésos discursos tan suyos en los que cree estar diciendo mucho y no dice nada en realidad, dijo que la cosa no era ponerle condiciones, y que siendo así, ya no estaba tan seguro de querer seguir.
"La decisión es tuya, yo ya te dije, yo quiero seguir pero con esa condición."
Al final terminó dándome la razón, pues se dio cuenta que no se la estaba haciendo de tox porque sí, recordó todas y cada una de ésas veces en que me interrogó hasta el cansancio y con esa vocecita de "me atoraste" pidió perdón.

martes, 14 de agosto de 2007

Jelipe-Gilipollas

Pues con el asunto del Jelipe, las cosas tampoco van mejor...
Visitando su myspace, me doy cuenta que hay una mona tirándole el can, que ya hasta le llama a su casa. Inteligentemente, no se la hago de a pedo, sólo le dije ayer "ya ví que hay una nena que te tira el can por el myspace, ¿eh? Iuuuuuuuuu, ¡suertudote!". A lo que él sólo se puso nervioso y cambió el tema lo más rápido que pudo, lo cual me dice que, mal que bien, le mueve el tapetín. Todo parece indicar que ya la invitó a su fiesta de cumpleaños, en dónde yo también estaré. Pero, tontito, hasta verde parece estar al hacer que se le junten los mandados.
Pero no cuenta con que jamás se la voy a hacer de a pedo, ni se la voy a aplicar cuando menos lo espere. Simplemente seré la chica inteligente que siempre he sido y dejaré que las cosas sigan su curso... probablemente podría resultar mucho más favorable para mí.

Idioteces

As I live and breathe,
You have killed me,
you have killed me.
Yes, I walk around, somehow,
But, you have killed me.
There's no point saying this again.
Morrisey, You Have Killed Me.
Jamás se me hubiera ocurrido que Jelipe podía ser capaz de una idiotez de ésa magnitud con el afán de controlarme. Sé que siente que me le estoy escapando de las manos por culpa del muerto, aunque aquí me veo obligada a explicar que el temor que siente es total y absolutamente infundado.
No sé de qué otra manera lo puedo explicar si no es así: El muerto fue y es el amor de mi vida. Sin embargo, de habernos casado, a estas alturas estaríamos divorciados por incompatibilidad de caracteres. Así que si no puede estar en mi vida dejándome quererlo y queriéndome, éso no significa que no pueda estar en mi vida de otra forma. No soy tan cerrada como para pensar que si lo amo y me ama, sólo podríamos ser pareja. Creo que nosotros somos el claro ejemplo de dos personas que se aman, pero no pueden estar juntas por infinidad de razones, comenzando porque ninguno de los dos lo quiere en este momento. Tal vez un día volvamos a estar juntos, tengo que ser sincera, es una posibilidad que existe y existirá, pues tanto él me ha dicho que soy su media naranja como yo sé que él es lo mismo para mí. Sin embargo, no es algo que queramos. A mí me cuesta aún creer que sea él exactamente por quien mi corazoncito late y con quien quisiera estar forever and ever, porque además, tengo tanto miedo de ésas cuestiones de "hasta que la muerte nos separe" que mejor me la llevo con calmita. Así que, por ése lado, quiero seguir conociendo gente hasta estar 100% segura de a quién quiero por el resto de mi vida, por lo que no creo que lo que esté haciendo con Jelipe sea perder el tiempo (aunque a éstas alturas, ya lo dudo mucho).
Insisto, el temor que siente Jelipe a causa del muerto, es absolutamente infundado, pues a pesar de que éste señor sea el amor de mi vida, eso no significa que correré a sus brazos por el simple hecho de que se aparezca en mi vida (que de así ser, ya habría corrido a tirarme de cabeza). Tampoco voy a estar con él sólo porque no creo tener alguna otra opción más que él. En verdad quisiera que no fuera él mi media naranja, en verdad me gustaría encontrar a alguien que se ajustara más a mis expectativas, pero creo que no lo encontraré si antes no arreglo mi vida. Aunque ése es tema de otro blog.
A Jelipe, lo que me une es un cariño infinito por lo bien que la he pasado con él, por la paciencia, el coraje y el amor que me ha demostrado, pero por mi parte es claro que a éstas alturas no es amor lo que siento. Y en verdad duele aceptarlo y saber que voy a lastimar a alguien de ésta manera tan horrible, pero no puedo mentirme ni mentirle a él.
Ahora, no sé si queda claro el por qué, aún si no amo a Jelipe, sino al muerto, Jelipe no debiera sentirse amenzado por su presencia en mi vida: escogí estar y seguir con Jelipe, por varias razones, claro, que tal vez nada tengan qué ver con el amor; pero con el muerto no quiero estar. Así de simple y así de complicado es ésto. Sin embargo, sigo sin entender por qué Jelipe se pone en el plan que se pone al hablar del muerto.
Nunca (más) voy a mentirle, diciéndole que no veo al muerto e inventándole que salgo con x o y cuando lo veo, no es mi idea de la sinceridad. Pero tal vez él prefiera que así lo haga, pues cada vez que se trata el asunto, Jelipe se pone como loco y varias veces hemos estado a un nada de tronar. Jelipe ha tratado de controlarme de todas las formas habidas y por haber cuando se trata del muerto: cuando recién apareció, fue una clara orden de mandarlo a la chingada lo que me dijo, después, me ordenó no verlo y la última: "demuéstrame que me amas dejando de verlo 31 días seguidos".
Que me perdonen todas aquéllas personas que sí crean en el "o él o yo", pero ésas son ridiculeces, idioteces, sandeces... que por ningún motivo deben salir de boca de alguien que se diga amar a otra persona. Por encima de todo, está el libre albedrío, sagrada cualidad que nos distingue (aunque a veces no mucho) de los animales, porque somos nosotros mismos quienes debemos decidir qué rumbo tomar de nuestra vida, qué hacer de ella, cómo llevarla, con quién llevarla... y no alguien más que se siente amenazado por una presencia. ¿Qué diablos pasa por la cabeza de alguien que dice éste tipo de cosas? ¿De verdad creerán que se les va a escoger por encima de otra persona que no nos pide ningún tipo de sacrificio?
En el momento en que me lo puso así, lo único que pude contestar fue: lo siento, pero lo que me pides es ridículo. Jamás dejaría de ver a alguien, sea el muerto o cualquier otra persona, por el simple hecho de que te sientes amenazado por él y creo que dejar de ver a una persona por la cual te sientes amenazado un tiempo x, no es una petición coherente, pues terminado ése plazo, no te hará sentir mejor que lo vea después de haber dejado de verlo.
¡Bendito sea mi libre albedrío, por más equivocado que esté!

jueves, 9 de agosto de 2007

¿Celos?

I was dreaming of the past
And my heart was beating fast
I began to lose control
I began to lose control
I didnt mean to hurt you
Im sorry that I made you cry
Oh no, I didnt want to hurt you
Im just a jealous guy
John Lennon, Jealous Guy
Ya sé que a Jelipín no le es muy agradable la idea de que vea al muerto con el más simple pretextito. Supongo que si estuviera en su lugar, tampoco me gustaría. Lo peor de todo es que yo sé que ninguna de sus novias anteriores ha sido tan importante para él como lo fue el muerto para mí, así que no me siento de ninguna forma amenazada cuando ve a sus "exes", y éso que últimamente, tal vez como venganza, ha estado viendo a dos o tres de sus ex chicas, con el pretexto de que le llaman out of the blue. Tal vez lo haga para ver cuál es mi reacción al decirme que pasará toda una tarde entera con una de sus ex, tal vez sólo busque que yo me ponga en sus zapatos para que sepa lo que siente cada vez que le digo "Voy a ver al muerto", pero insisto, el pobre ni se imagina que no me causa mayor bronca. Los hombres no entienden que es problema de ellos si deciden poner el cuerno, finalmente, los cargos de consciencia los harán confesar tarde o temprano. Además, puede que peque de orgullosa, pero de una cosa estoy segura: Jelipe jamás conocerá una mona como yo, así que no me preocupa que me pueda poner el cuerno, pues aunque lo haga, tarde o temprano se arrepentirá.
El punto de todo esto es que mañana voy a ver al muerto y justo me mandó un mensaje mientras estaba con Jelipe para preguntarme si podríamos vernos mañana, pues sus sobrinos, hermano y cuñada quieren verme de nuevo antes de regresar a V. Le dije a Jelipe que no sólo lo veo a él, sino también a su familia que ha sido de lo más chido conmigo, y ¿qué hizo Jelipe?
Pues fácil, llamó a su casa para pedirle un teléfono a su mamá (supongo que era de una de sus ex chicas, porque no me quiso decir) y mandarle un mensaje a alguien para ver si podían verse, pero al parecer, le falló, por que al despedirnos, me dijo "si mañana llegas temprano, me llamas para ver si nos vemos".
Qué mal que tenga qué recurrir a jueguitos de niños para desquitar sus inseguridades.

lunes, 6 de agosto de 2007

Happy

THIS MODERN LOVE
Baby, you've got to be
More discerning,
I've never known
What's good for me
Baby, you've got to be
More demanding.
I'll be yours.
I'll pay for you
Any time.
This modern love
Breaks me.
This modern love
Wastes me.
Do you wanna come over,
And kill me sometime?
Throw your arms around me.
Bloc Party, This Modern Love
Luego de que ni yo misma podía explicarme ése horrible sentimiento de tristeza que tenía luego de verlo, recurrí a él para que intentara darme una respuesta. "No sé, Chloé, no sé por qué te pasa éso...", fue lo que me dijo. Pero se lo dije. Le hablé de algo que antes ni siquiera me hubiera atrevido a mencionar. No sé por qué el estatus de amigos me da una fuerza que antes no tenía para algunas cosas, y para otras, me deja total y absolutamente idiota.
Varios días después volvió a preguntarme si ya había averiguado por qué sentía éso luego de verlo. Había llegado a la conclusión de que era la falta de los cariños que nos hacíamos cuando estábamos juntos lo que me sacaba de onda y se lo dije. Le dije que a veces me moría de ganas porque me tomara de la mano, me abrazara, acariciara mis orejas como antes. Él, con todo y todo, me dijo que si en algún momento sentía ganas de cualquiera de ésas cosas, lo pidiera para que él me lo diera. "Uno tiene qué aprender a pedir lo que quiere", me dijo un poco as-a-matte-of-factly. Le expliqué que a veces, estar a su lado me hacía querer que me abrazara y no me soltara nunca más, pero que sabía que no podía ser. Él me preguntó si éso era lo que quería, si aún lo amaba. Y le dije que sí, que eso era lo que quería y que aún lo amaba, pero que entre mi cabeza y mi corazón había una confusión terrible. "No sé ser tu amiga y me está costando mucho trabajo estar a tu lado... a veces me levanta, a veces me destruye. Quiero estar contigo, pero al mismo tiempo no quiero; no quiero que seas ésa persona para mí y sin embargo lo eres... Descubrí que no quiero tener sólo una historia bonita, sino vivirla". Él me contestó que yo también soy ésa persona para él, pero que por ahora no podemos estar juntos, pues lo que estamos haciendo es conocernos realmente, para construir el amor que podría unirnos en el futuro. "La solución que encontré es que tengo que joderme intentando, crecer y ponerme los pantalones, aprender a no ser tan impulsiva, a pensar y aprender a ser tu amiga..."
Lo he estado pensando mucho y tiene razón. En esta nueva etapa, he descubierto cosas de él que tal vez antes pasaba por alto, como el hecho de que conmigo era una persona muy distinta a la que era con sus amigos. Ahora veo que nuestra comunicación no era suficiente. Sí duele y mucho, y no sé si debiera seguir llamándolo el muerto, porque tal parece que nunca lo estuvo.
WE ARE NOWHERE, AND IT'S NOW
And all day it seems
we've been in between
a past and future town.
We are nowhere, and it's now.
And like a ten minute dream
on the passenger seat
while the world was flying by.
I haven't been gone very long
but it seems like a lifetime.
Bright Eyes, We Are Nowhere, and it's now.
El viernes me fui con él y toda su familia (ajá, los sobrinos de Vallarta están aquí) a hacer un día de campo. El clima fue perfecto: estando tan cerca de las montañas, a un lado de una carretera casi desierta, con un campo enorme frente a nosotros, rodeado de colinas verdes, por donde avanzaban ligeros mantos de niebla, que se paseaban por encima de los árboles, tan sólo rozándolos. Los niños estaban felices de tener tanto espacio donde correr y jugar. Me sentí transportada a la última vez que estuve así con ellos. Hace dos o tres años, ya no sé, cuando el sobrino más chiquito me pedía besos y me hacía ojitos. Me sentí de nuevo miembro de ésa familia, y de regreso, escuchando a los Bright Eyes, se me salieron las lágrimas como cuando regresaba con Monsieur L, C y Y de visitar Deauville, Trouville y Honfleur. Tuve que hacer como que miraba por la ventana del pasajero para que nadie me viera, en especial el muerto, e inventarme el pretexto, si alguien preguntaba, de que los viajes en carretera me recordaban mi estancia en Francia, cuando la verdad era que a pesar de que no estuve con ellos por más de dos años, sigo siendo parte importante de ésa familia. Me sentí extrañamente feliz de volver a encontrar mi lugar ahí, tanto que las lágrimas me brotaban por ésa razón.
El efecto se disolvió cuando a mitad del camino comenzó a llover como hacía años no veía y las calles de los pueblitos cercanos parecían lagunas.
OH, THE TIMES WE HAD
Oh when the wind would blow
With rain and snow
We're not all bad
We put our feet
Just where they had to go
Beirut, Postcards from Italy.
Luego del día de campo, en la noche, cuando vino a dejarme a mi casa. El muerto y yo veníamos platicando de ésto y lo otro. En algún momento, me dijo "¿Sabes? Antes no hablabas conmigo de tí. Sólo casi al final comenzaste a hacerlo y ahora lo haces otra vez. Me gusta". Creo que él también se da cuenta de que estamos construyendo algo distinto y de que es mucho más fácil hablar con sinceridad con la seguridad que nos da éste nuevo estatus.
Sin embargo, cuando llegamos a mi casa, hizo magia con algo tan simple como un abrazo. Se bajó del coche, se dio la vuelta de mi lado y me abrazó como nunca nadie me ha abrazado. Es algo raro de describir, pero me dio lo que necesitaba con él. Y ésta vez no hubo tristeza, sino una gran sonrisa que aún hoy está.
AND YOU WAIT FOR A WHIRLWIND TO UNWIND YOUR SOUL
Were you bored of the laughter?
Were you tired of the pain?
Is the bond now broken?
Does nothing remain?
Shoulder to shoulder
Like two stones in a bag
Did you rub one another until
There was nothing but dust?
Mojave 3, She Broke You So Softly.
Ésta semana mejoró mi humor hacia Jelipe. Traté de meterme en la cabeza la idea de aprender también a tolerar. Estoy intentando hacer todo lo que podría ponerme de un humor tolerante (hago una hora diaria de ejercicio, leo, veo tele, dejo de verlo un tiempo para tener un poco más de qué hablar) porque no quiero tomar malas decisiones. Estoy intentando deshacerme de la idea de que ya no hay más, porque no quiero seguir siendo una de ésas personas que se deshace de la gente cuando no la necesita más. Finalmente, antes no me era tan difícil divertirme a su lado. Lo estoy intentando y estoy intentando hablar con sinceridad, para decirle lo que quiero de él.
Claro que a él también le está costando trabajo, pues no entiende por qué quiero verlo menos de lo que lo veo, sigue desconfiando de mí cuando le digo que si no quisiera estar con él, ya no lo estaría... sus inseguridades salen a flote en cualquier oportunidad y no cree que nos dure el gusto al ver que mi humor ha mejorado ligeramente. El primer día que lo vi esta semana, estaba tan sacado de onda, que me acercaba a él y él se alejaba. Le pedía que me abrazara y no lo hacía.
Yo creo que me guarda tanto rencor que no podrá superarlo... pero ya veremos. Que se sepa que estoy haciendo todo lo que puedo... por una vez en la vida.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Mala estrella

I come home from work,
And you're still standing
In your dressing gown,
What am I to do?
Radiohead, Black Star.
Estamos aburridos, mucho más allá de lo que aceptamos y no podemos disimular nuestro fastidio. A tí te fastidia que yo me ponga de mamila, como tú dices, y a mí me fastidia que no puedas aceptar que el tiempo no pasa en vano.
Quieres que siempre sea la misma, quieres que no haya crecido, que no haya cambiado... pero tuve qué haber cambiado, luego de la experiencia que viví estando sola y no teniendo a nadie más que a mí misma, a pesar de los amigos que pude haber hecho. Tú mismo cambiaste, aún cuando te empeñes en permanecer incorruptible.
Me fastidian tus inseguridades. Dices que seguramente ahora que ya conocí lo maravilloso que es el mundo ya no me hace falta un novio como tú. Dices que no sabes por qué sigo contigo. Como si sintieras no merecerme... pero luego, tu dualidad me dice otra cosa: que alguien tan mamón no puede andar con alguien tan abierto como tú (éso de abierto es un decir). Me molesta tanto que tengas una imagen tan errónea de mi...
Quisiera pedirte que dejaras de ser tan niño en ciertas cosas, pero no me parece justo hacerlo cuando estoy batallando tanto porque tú me tachas de mamona... quisiera pedirte de nuevo que creciéramos juntos, pero es imposible, pues cuando te lo pedí, me dijiste "ya crecí" como si ya lo hubieras visto y vivido todo.
Estoy tratando, intentando, peleando con todas mis fuerzas por recuperar ése entusiasmo de verte, ése dolor en la panza que me daba cada vez que sabía te vería... pero tú no ayudas mucho. ¿Hacia dónde vamos?

martes, 10 de julio de 2007

¡Me choca!

Llegué hace un mes. Y no me canso de repetirlo, aunque la neta, uso ésa información para mi conveniencia. Que si me quejo mucho (o igual que siempre, digo yo), 'dénme chance, llegué apenas hace un mes', que si no tengo ganas de ir a algún lugar 'ay, es que todavía estoy cansada del viaje' (de veritas me paso...), que por qué no visito a mucha gente 'ay es que llegué hace un mes y no he tenido tiempo...'
Pero esta vez, me cae que no es pretexto, es neta... y es que Jelipe se toma todo bien personal cuando le digo que no podré verlo. Sé que también tiene sus razones para desconfiar y ponerse medio así (como aquéllo de que la primera vez que vi al muerto no le dije porque sabía cómo iba a reaccionar), pero que tampoco se pase de gandalla. La verdad es que prefiero ya no decirle nada ni hacerla muy de pancho, sólo mostrar mi descontento, porque éso de quedarme calladita y apechugar nomás no es para mí.
¿Y que por qué ahora tanto drama? Bueno, hoy fue segundo día de vacaciones de mi jefa, quiere decir que desde que llegué, no habíamos hecho cosas juntas porque ella tenía qué trabajar y yo... pos me vengo levantando a la hora que ella sale (o sea, pasadito el mediodía...) y desde hace unos días, me dijo "¿quieres ir conmigo el martes al Centro?" pos no iba a decir que no a la oportunidad de andar baboseando con Doña Maclovia... y total que le dije al Jelipe que no nos veríamos hoy por lo mismo. Pos hoy me llamó para ver si había regresado temprano, pero pos no, Doña Maclovia, ya se sabe, es de carrera larga... Cuando le llamé al Jelipe para decirle que no había llegado tempra, estaba de un humor... ¡fenomenal! Así que le conté que Doña Maclovia quería que mañana también fuéramos al centro a terminar de babosear lo que hoy no baboseamos... Pos Jelipe, que repito, ya estaba de mal humor, me dijo "pues llámame cuando no estés tan ocupada para verme..." ¡zas! O sea, si quiero pasar tiempo con mi mamá, porque tenía 8 meses que no la veía y hace un mes que regresé, ella aún no tenía vacaciones... ¿es pretexto para no verlo?
¡Changos! Pos todavía yo de buena gente, le digo "¿quieres venir con nosotros?" ¿y que me saqué? Un "No, gracias..."
¿Cuándo será el día que Jelipito va a crecer y va a dejar de tomarse tan personalmente todo? grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

viernes, 6 de julio de 2007

I need some love

A más de un mes que llevo aquí, apenas me estoy acomodando, más que con calzador que por dejar que las cosas sigan su cauce natural. No me gusta que sea así de forzado, pero ya me la han sentenciado, o me aclimato o me aclimuero.
Jelipe sigue haciendo berrinches porque decidí no salir con él y sus primos cada fin de semana. Sin embargo, tengo mis razones: me aburro. Últimamente la gente en general me aburre, pues no todos son como Yahui y el muerto, que me entienden porque no intentan cambiarme, sino porque en verdad les gusto como soy (a Dios gracias). Con ellos dos me siento perfectamente, protegida, tranquila... querida.
Y es que ya entendí, no es necesario que esté con el muerto para sentir que me da su amor. De hecho, prefiero quedármelo como amigo que como "presencia amorosa", pues creo que cuando hemos estado juntos se ha guardado todo lo que quiere decirme por miedo e inseguridad. Así como amigos es como si disparara balas de salva, aunque no voy a negar que sí hace que se me salga una que otra lagrimita cuando me confiesa cosas bonitas, como que todo lo que él ha creado está dedicado a sus papás y a mí.
Y hablando de sus papás... esta semana comimos todos juntos como hacíamos cuando el muerto y yo éramos algo. Debo confesar que en ningún otro lugar me siento como parte de la familia, aunque Jelipe ha hecho muchos esfuerzos parecidos. Terminando de comer las delicias que siempre prepara la mamá del muerto, ella y su papá me confesaron que me extrañaron y que ya hasta querían irme a buscar donde estuviera, pues les hice mucha falta. Eso también hizo que el gañote se me cerrara y los ojitos se me enrojecieran. El muerto me lo dice una y otra vez; tengo una familia de ése lado y aunque a veces me saque de onda, creo que es verdad. Me siento bien ahí y sé que tengo un lugar.
Con la Yahui, pues como siempre, tenemos nuestras etapas de "no te soporto" pero la última vez que la vi me sentí tan bien... y no sólo por que hicimos lo mismo que siempre hacemos (chelas, mezcal, botanita...) sino porque sé que con ella no hay tox de nada. Luego variamos un poquito, pues se fue con Jelipe y conmigo a echar fiesta y al final, dormimos todos (Jelipe, Yahui y yo) en casa del Jelipe. Antes me hubiera dado mucha pena llevarla a esos trotes, pero no porque ella me dé pena ajena, sino la bola de borrachos con los que salimos... pero creo que todo estuvo bien. Si la próxima vez Yahui se niega a ir con nosotros... bueno todo es culpa del Jelipe.
Ciappa Destra me escribe casi diario, lo cual me da mucho gusto, pero me desespera cuando se pasa de quejumbres, como últimamente. Lo peor es que la terapeo, le pido que haga algo por estar mejor y ¿qué pasa? Solita se cierra las puertas... bueno, en ése caso, no hay peor perdido que el que no quiere encontrarse.
Hoy abrí mi correo después de un buen rato de no abrirlo y me encontré con que l'autre me escribió. Para qué digo que no sentí bonito... pero no tanto porque me escribiera, sino porque me dio nostalgia de las tardes nubladas y lluviosas de N, cuando estando en su cama me tapaba casi hasta los ojos, los cerraba un momento para abrirlos al siguiente y descubrirlo mirándome y sonriendo.
Necesito eso. Necesito amor y lo estoy buscando en todos lados donde puedo.

miércoles, 20 de junio de 2007

Periodo de "aceptancia"

Bueno, pues ya, se acabaron los dramas en cuanto al problema del muerto. Finalmente lo vi. Sólo que antes de verlo no le dije a nadie. Pero es que varias cosas han pasado estos días que me han hecho pensar y crecer y pensar que he crecido.
Cuando estaba recién comenzada la bronca, yo me preguntaba para qué me buscaba y juraba que no quería volver con él y puro drama, ¿no? Pero conforme ha ido pasando el tiempo, me he tranquilizado. Después estaba con que me encantaba que me dijera que yo era lo max de lo max para él. Después vino la onda del encabronamiento porque veía que estaba echando las cosas a perder con su nueva chica, a la que decía que adoraba. Finalmente y luego de tanto pancho, hoy lo ví y terminaron de caerme muchos veintes:

Hay gente que se vuelve Imborrable en nuestra vida. Gente que nos ha marcado tanto y tan hondamente que se vuelve referencia forzada de todo lo que hacemos y vivimos. Hay veces que por más que luchemos por sacarnos a alguien del corazón, sólo logramos enterrarlo más hondo. Sé que no quiero estar con él ahora, pero también sé que eso podría cambiar de un momento a otro. Por lo pronto, somos amigos, nos hablamos con la verdad, nos jalamos las orejas cuando la estamos regando y nos queremos. Pero es un amor limpio, pues sabe que estoy con alguien y yo sé que él en este momento está con alguien aunque acabe de romper con ella. No siento necesidad de darle besos o de hacerle el amor. Me gusta hablar con él y podemos hablar de todo. Sé que eso cambiaría si volviéramos a estar juntos, así que como nunca hemos sido amigos, ahora lo estamos siendo y creo que eso nos da mucha más paz que cualquier otra cosa. Aprendí a aceptar que hay cosas que no puedo cambiar, como el hablar siempre de él y que esté aunque no esté físicamente, como el escuchar una canción e inmediatamente pensar en si le gustaría o no, preguntarme qué estará haciendo de su vida y si será feliz...

Sé que ahora no quiero cambiar que esté en mi vida, le guste a algunos o no.

lunes, 11 de junio de 2007

Ora sí ya valió

Yo creo que al fin llegamos al principio del fin. Me cuesta aceptarlo, pero ya no soporto mucho tiempo las tonterías de Jelipe. Sus bromas idiotas, sus comentarios quesque ácidos, su risa tonta que sale en los momentos más oportunos...
Fue tan bonito, pero creo que se acabó, otro más con el que salgo del chongo...

miércoles, 30 de mayo de 2007

This is the end.

Dos días más. Sólo dos días más.

El lunes que me fui de mi casa, ésa de la foto, no podía dejar de llorar. Iba en el tren, por última vez el recorrido R-P, los ríos que pienso son todos el Sena, y lloraba y lloraba me sorbía los mocos y volvía a llorar. Lo más difícil fue despedirse de M, G y A. G y A me veían llorar y bien sacadas de onda, ponían cara de que iban a llorar también. M me decía "no llores, que si no todos vamos a llorar ahorita" y yo tratando de aguantarme las lágrimas haciendo esfuerzos para que no se me salieran, hasta que me dolían los ojos de tanta represión. Viendo de reojo, creo que vi una lagrimita en los ojos de M, cosa que nunca antes había visto. Monsieur L me acompañó hasta la gare, cargó mis maletas y las dejó en el tren, me dio un abrazo fuerte y luego siguió el tren hasta que tomó velocidad (sí, ya sé, como de telenovela, ¡pero es bonito!).

Donde el corazón se me dobló bien feo y sentí la tripa que se hacía nudo, fue cuando pasamos por ése punto desde donde se puede ver todo R, con el río, la catedral, el edificio de l'autre, el edificio de la región... ahí sí, hasta los otros pasajeros me voltearon a ver con cara de "¡changos! creo que ésta va caminando hacia la silla eléctrica".

Luego mandé un mensaje a Ciappa Destra: "Je suis déjà sur le train, je peux pas m'arrêter de pleurer..." y ella me contestó, como si de verdad creyera que es un consuelo: "Ne pleure pas. Tu sera finalment entourée par tous ceux qui te aiment. J'ai cherché de parler avec A: il veut pas. Je suis en depression. Je sens quelque chose pour lui" pero creo que no entiende que me di cuenta que en R también conocí personas que me quieren y a quienes quiero... ¿será que ella no encontró a nadie así? De todos modos, me sacó de onda su manera de hacer inmediatamente las cosas sobre ella. ¿Por qué no me escribió antes para contarme que había querido hablar con A y que él no había querido? ¿Porque escogió el momento en que yo le escribí? Le contesté: "Mais tu sais que ça c'est pas vrai, cést seulment l'afection normale. Je suis trop hereusse, c'est pour ça que je pleure, en plus, j'ai aussi des personnes qui m'aiment et qui j'aime ici, ça tu le sais" y finalmente, ella contestó: "Faites attention avec el muerto. Biz et pense à moi quelque fois" como si quisiera en realidad darme a entender que no pienso en los demás, sólo en mí misma (de un modo es cierto y en eso, el muerto tiene razón, ser un poco egoísta no me va a hacer daño).
Veo las fotos del comienzo y me parece como si hubiera sido ayer que llegué a este mismo lugar con cara de susto y sin entender nada. Hubiese querido que el tiempo pasara más lento, pero no tengo ningún remordimiento de haber hecho o no haber hecho algo. Hice lo que pude hacer y quise hacer y tan tan. Ahora es cuestión de esperar al regreso para ver los resultados.
Jelipe anda otra vez como loco con eso de que no hace nada y se siente inútil y los demás lo hacen sentir peor de inútil. Anda deprimido y clavado en la onda de que está tocando fondo y no puede haber nada peor. Se lamenta de todo, pero cuando le digo algo, me reclama que no lo entiendo y que lo único que me pide es apoyo... ¿Pero qué clase de apoyo? ¿Apoyo de escucharlo y quedarme callada mientras me dice que piensa en meterse una bala en el cerebro? Desolée, pero eso no puedo hacerlo. Sabe mi historia familiar con eso de la "ayuda profesional" y la empastillada y aún así se atreve a decir que probablemente ésa sea su solución. No, no y no... creo que si se sigue clavando en estas ondas de "estoy muy mal y nada sirve" tendré que dejarlo, pero no por egoísta, sino porque no creo que sea muy sana para mí esa actitud. Sé que se oye ojete, pero es éso o viviré con un cargo de consciencia que no quiero tener. Sin embargo, aún tengo la esperanza de que todo cambie en cuanto vuelva.
Me doy tres días. Tres días para estar feliz de haber vuelto a casa, luego de ésos tres días, seguramente querré salir volando rumbo a otro lugar...

jueves, 3 de mayo de 2007

Mándalo lejos

Ah, por cierto, con eso de que Jelipe anda portándose medio raro y de un humor un poco rancio, pues se me ocurrió contarle que el muerto me había buscado.
- Mándalo a la verga... No estoy jugando... Mándalo lejos.
Eso fue lo que me dijo sin pensarlo.
No me agradó su tono de órden. Si en toda mi vida he hecho lo que se me han hinchado los ovarios, ahora no es momento de empezar a obedecer.
No me gustó su respuesta. Debo ser sincera: aunque haya sido también lo primero que pensé cuando leí el mensaje del muerto ésa es una decisión que prefiero tomar yo sola. Además, como dice Yahuitl: no es tan malo tener en nuestras vidas, de alguna manera a la gente que en algún momento hemos querido.
Por lo pronto, Jelipe no interviene en la decisión que tome, pero es seguro: de hacerlo, no diré una palabra, aunque no me guste esconder secretos, pues me hace sentir culpable.