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miércoles, 8 de abril de 2009

Eternal Sunshine

A veces me da nostalgia por viejos tiempos.
Y extraño a alguien que no debería extrañar.
Y es difícil saber que lo extraño porque sé que no volverá.
Creo que muy en el fondo sé que por más que haga, diga e intente, él no dará su brazo a torcer. Me parece que lo dije bien así: él es 10 veces más orgulloso que yo.
No quiero ni siquiera nombrarlo.
Pónganle el nombre que quieran ustedes.
Leo y releo los posts que he ido dejando atrás y entonces me acuerdo del por qué ya no es como fue.
Tomo valor y me digo: tus respuestas están aquí, tú misma las tienes, ya las sabes.
Acepto.
No, no puedo aceptarlo.
Vuelvo a aceptarlo.
Retrocedo como el cangrejo.
Mi cabeza explotará con tantas preguntas.
Mis ojos se sienten enormes con tantas lágrimas contenidas.
¿Para qué llorar?
Lo hecho, hecho está.
Los pasos no se pueden desandar.
Pero si tan sólo pudiera regresar a hace exactamente un año... sabiendo lo que ahora sé, habiendo visto lo que he visto.
No tomaría las mismas decisiones.
Pero tampoco te valoraría como ahora lo hago.
Seguiría quejándome.
Tal vez retrocedería aún más.
Tal vez borraría todo lo que he vivido los pasados 2 años.
Me hubiera gustado conocerte después de Francia.
Tal vez la historia sería distinta y no habríamos cometido tantos errores.
Pero no existe el 'y si hubiera...'
Me gusta pensar que en una dimensión paralela, aún somos felices, tú y yo, juntos, como esa tarde en que me dijiste que me amabas, mientras la luz del sol a punto de morir se tornaba rojiza al entrar por mis cortinas. Tus ojos y los míos conectados, cerrados en una sola mirada.
Sigues tan vivo en mi imaginación...
Sé que te has hecho el propósito de no perdonarme, de olvidarme, de enterrarme y contra eso, ya nada puedo hacer.
Sé que debo hacer lo mismo y amarrarme los ovarios para ya dejarte en paz.
No puedo darle vuelta a la página.
No puedo borrarte, ni borrar mis recuerdos de tí.
Quiero hacerlo.
Quiero hacerlo, porque no merecemos cargar con el fantasma de lo que fuimos.
Te lo he dicho ebria, pero ahora te lo digo sobria: te amo y en verdad, no sólo a veces, te extraño.

martes, 23 de septiembre de 2008

No more complaints

Había una vez una Chloè que comenzaba a volverse una viejilla amargosa, de esas horrorosas que son tan fastidiosas como el ruido de la fresa perforando diente. Esta vieja Chloè se quejaba absolutamente de todo. Todo. TODO. Pues al parecer no estaba muy a gusto con la forma que estaba tomando su vida a esas alturas. Mucha gente decía que más que amargosa, era ambiciosa, pues siempre quería más de lo que tenía y no se conformaba con nada de lo que la vida le ofrecía. BitterChloè se pasaba los días pensando únicamente en todo lo que le molestaba y jamás en lo que la hacía feliz, por ello creía que huir era una buena opción. Lo tenía todo planeado: un buen día, tomaría sus cosas y se iría ahí donde su dedo sobre el Globo Terráqueo había apuntado aquella vez en el estudio del papá de Ciappa Destra. Desaparecería un tiempo, sin dar mayores informes, pensaría y comenzaría de nuevo en otro lugar; sin embargo, para que ese plan se llevara a cabo, hacían falta un par de cosas: dinero y un plan.
BitterChloè estaba consciente de ello y en realidad se negaba a huir así como así; aunque realmente no veía mucha opción para poner remedio a su situación de descontento. Lo pensaba y lo repensaba. 'Un día,' se decía una y otra vez, 'un día tomaré mis cosas y adiós...' y se dedicaba a rumiar su descontento mientras sus planes iban tomando forma.
En el proceso, BitterChloè conoció a un hombre que le devolvió una imagen parecida a la de sí misma y su visión cambió. Se olvidó de la amargura que la rodeaba y comenzó a ver poco a poco los colores brillantes que hace tanto tiempo no veía. Supo reconocerlos, sin embargo los aceptó con mucha cautela, pues su experiencia le dijo que no todo lo que brillaba era oro.
Paso a paso, Chloè fue deshaciéndose de todo aquello que le molestaba en un principio y su humor se fue modificando con cada paso. Dejó de ser triste, gris, amargosa y quejumbrosa. Comenzó a valorar cosas que hace mucho había valorado, pero a las que les había perdido el sentido y recuperó energías para hacer tareas que antes le parecían irrealizables.
Sigue dando pasitos de bebé, pues tuvo que re-educarse en muchos sentidos, como en el sentimental, pues poco a poco se había acostumbrado a dejar morir lo que sentía por pensar que probablemente era una inconforme y que su camino correcto era conformarse con lo que la vida le presentaba.
Chloè reflexionó incluso sobre las quejas y los argumentos de su amiga la Yahui y se dio cuenta que probablemente, pero no en todo, Yahui tenía razón. En otro tiempo y en otro lugar, BitterChloè habría dicho que tenía la razón y que Yahui podía irse por un tubo y ahí fue donde Chloè, con ayuda del hombre que había conocido, cambió el rumbo del camino.
Ahora Chloè ya no piensa en huir, sino en enfrentar las cosas, una a una y paso a pasito para poder ir decidiendo lo que quiere hacer de su vida, pues sabe bien lo que no quiere, pero para llegar a lo que quiere, le faltan aún muchos kilómetros.

martes, 11 de marzo de 2008

Stream of consciousness

A job that slowly kills you.
Me urgen vacaciones. Ya. Ando irritable. ¿Y así quieren que una sola semana me baste para descansar? En una semana descansarán los mensos, porque en mi caso, no basta. Hago demasiadas cosas como para encima tener sólo una semana de vacaciones. No me frieguen.
Ni siquiera puedo concentrarme como debiera ni terminar las cosas que he comenzado desde hace meses por querer llegar a mi casa y ya no saber nada de nada.
She's a golden retriever
Hace unos días se llevaron a mis perros, los primeros perros que pude considerar como míos en serio, pues sus dueños no los alimentaban ni cuidaban como debían. Me los mataron a los dos. ¿Con qué fin? Que vayan y sacrifiquen a sus madres o mejor aún, que los sacrifiquen a ellos aprovechando su condición de inútiles crónicos. Mi Fox y mi Greñuda no tenían la culpa de tener unos dueños tan pen...
El viernes vi una camioneta de la perrera llena de perritos. Me puse a llorar de la tristeza. ¿Tengo corazón de pollo? No, sólo pensé en Fox y Greñuda y sus caritas de 'por favor, acaríciame' y me acordé de aquél 15 de septiembre en que corretée a Fox por el jardín en calzones y bien ebria.
Black Magic that blows your mind away
El sábado me lancé al MXBeat nomás por ver a Jarvis (y los Beastie... pa' que no me regañen). Jarvis es Jarvis y siempre lo será. Es todo un showman. Parece freak pero se mueve como dios. He blew my mind away.
Tú puedes sanar tu vida
Hay una cosa que no entiendo y nunca entenderé. ¿Qué le ve la gente a las novelas y libros en general de autosuperación? Todas esas cosas ni siquiera merecen tener un lugar en las librerías... ¿Que un señor que está peor que yo pero tiene más dinero me venga a decir que existe una fórmula para ser feliz? No me vengan con mam...
Como burro en primavera
Odio que llegue la primavera. La gente en las calles se pone como burro en primavera y nomás andan viendo a ver qué sacan y de dónde... ¿por qué no se guardan sus comentarios? Mis castos oídos están hartos de "mamacita, "bombón", "corazón"... ¿por qué no aprenden al wey aquél a quien le valió verme caminar junto al muerto? Sí, él sí fue chido: me miró a los ojos, me sonrió y cantó "hello, sunshine, come into my life...". Guácala. Odio a la gente.
Welcome back, Chloè.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Días de muertos

Desde que era niña, la festividad que más me late es Días de muertos. Todos los colores y los olores me traen tan buenos recuerdos a la fecha...
Recuerdo uno en particular, con mis papás, en Mixquic. Fuimos a un panteón a ver cómo se ponía el asunto. Recuerdo a la gente que cargaba con ollas, botellas y flores y que ponía una especie de mesa-ofrenda en las lápidas y hablaban con los muertitos como si los tuvieran en frente.
Recuerdo a mi abuelo comiéndose las mandarinas y las naranjas de las ofrendas que mi abuela ponía y dejando las cáscaras, que con tanto cuidado quitaba en espiral, para dar la impresión de que la fruta estaba completa.
Recuerdo el dulce de calabaza y de zapote con naranja que hacía mi papá esos días.
Recuerdo el papel picado y el sonido de éste volando con el viento.
Recuerdo el chileatole y los tamales. El pan de muerto. El olor del copal quemándose poco a poco en los sahumerios.
Recuerdo el amarillo y el rojo del zempazúchitl y el terciopelo y sus olores también.
Recuerdo el día de muertos en Francia, tan triste, tan gris, tan horrible, con las campanas de la iglesia que estaba a un lado del hostal donde Ciappa Destra y yo nos quedamos en Caen tañendo con una tristeza indescriptible, a la gente grande caminando con vestimentas oscuras y flores en los brazos camino del cementerio que se veía tan triste. Extrañé mi casa, extrañé mis olores, extrañé los colores.
Ahora que estoy de vuelta, me siguen fascinando las demostraciones de estos días. Tan alegres, tan coloridas, tan olorosas, tan graciosas.
Y me sigo preguntando si la comida de la ofrenda no tiene sabor porque vinieron los muertitos (Abue Ana, Gush, Lupilla, Samuel) o sólo porque ha estado expuesta.
Estos días suceden cosas raras.

sábado, 13 de octubre de 2007

¡Y lo grito a los 4 vientos!

Sí, lo confieso. Me gusta mucho alguien de quien nadie sabe, excepto el muerto. Como es alguien que él ha visto una o dos veces, cree conocerlo. Y me dice "no, Chloè... ese wey es un naco" y con mayor razón me gusta... por llevarle la contra y por naco, ¡porque naco es chido! Y porque él, el naco, es chido...

domingo, 16 de septiembre de 2007

De egoísmos y otras cosas

But now that you've made way
A better tide to get at these roads
Again
And so the time's right back to you
And all the chances that I blew.
Kashmir, Rocket Brothers
Desde que tengo uso de memoria, la gente me ha dicho que soy egoísta. Y sí, tal vez sí lo soy, pero creo que vivimos en una época en que si nosotros mismos no nos encargamos de nosotros, nadie más lo hará. A veces la gente es tan desconsiderada que se la pasa echando culpas a la gente que les rodea quienes terminan por creerse que los egoístas son ellos. Y luego se la pasan diciendo "lo único que quiero es tantita comprensión", pero cuando se trata de otorgarla, todo mundo se avienta la bolita.
Bueno, el punto es que una y mil veces, la gente me ha acusado de egoísta y no me importa aceptar que sí lo soy, pero más que nada porque creo que si no cuido mis propios intereses, nadie más lo hará. En ese sentido, yo quisiera que la gente fuera un poquito más consciente de sí misma y de los demás.
Creo que hay quienes no se conocen bien a sí mismos y que por eso se meten en camisas de once varas cuando se ponen a criticar a los demás. Habemos quienes, por mensos tal vez, hemos vivido estigmatizados toda la vida con 20 mil etiquetas idiotas que quienes nos rodean nos cuelgan arbitrariamente. Y entonces lo que provocan es que nuestra confianza en nosotros mismos se vea mermada y comencemos a preguntarnos si no estaremos mal en algún punto.
Sí, es verdad que todos los problemas en una relación interpersonal son culpa de las personas involucradas en su total, no de una sola, aunque a veces el problema principal radica en que uno habla de más y el otro habla de menos (o unos y otros, porque las relaciones no siempre son de dos), con lo cual se complica un poco el trabajo.
Creo que no soy la única persona que quisiera que todo el mundo pudiera ver el interior de mi cabeza (aunque ciertas zonas tendrían password) para no tener qué hablar y hablar, pues no sé si a alguien le pase igual, pero a veces estamos "blah blah blah blah" un buen rato, para al final darnos cuenta de que no hay orejas que escuchen. Es cansado tratar una y otra vez un mismo problema, proponer soluciones y al final darse cuenta de que las cosas están igual o peor. Lo malo es que cuando eso sucede, uno se transforma en rollero, panchero, berrinchudo, enojón, malhumorado y problemático, mientras el otro cuate se queda callado y no saca las cosas que le molestan sino hasta que se dicen las cosas que molestan de él. De ahí que entonces el pancho que en un principio era una cosa tan sencilla, de pronto de transforme en una tormenta en un vaso de agua. Sólo que de vez en cuando, el vaso es tan pero tan grande, que no se le ven los bordes, ni se alcanza a ver una rayita de azul que nos indique que la tormenta está a punto de disiparse.
¿Y por qué todo este rollo ahora? Bueno, la cosa es que la mala del cuento soy yo, por decir las cosas que me molestan en el momento en que me molestan y proponer soluciones que luego me hacen quedar como que quiero que las cosas se hagan a mi modo, mientras el Jelipe se queda calladote y empieza el "es que tú haces, es que tú dices, es que tú me haces sentir..." cuando yo saco alguna cuestión que me molesta, logrando únicamente hacer el pedo más y más grande.
Pero bueno, esta vez no seré la berrinchuda, la rollera, la panchera ni la bruja del cuento. Me sentaré a esperar que se me pase el coraje y entonces, si me da la gana, haré algo al respecto. Mientras tanto, léanse esto para que vean la manera que tiene Jelipe de hacerme "ver" que está enojado...
Y no se trata de ver quién diablos tiene la razón, sino sólo de igualdad, lo que quiere decir que si yo me devano los sesos para decirle de una manera decente lo que me molesta, lo menos que podría esperar a cambio sería lo mismo (o sea que se devanara los sesos para la misma cuestión) y que me escuchara.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Levantando ámpula

Bueno niños, ¿ahora resulta que trato mal al Jelipe? No, queridines. A veces creo que es necesario un jalón de orejas bien firme y fuerte para obtener ciertas cosas que de otra manera se darían por sentadas.

Muchos se han de preguntar por qué sigo con el Jelipe si hay tantas cosas con las que no estoy de acuerdo de él. Es un poco complicado de explicar, sobre todo porque a lo mejor muchas de mis razones ni siquiera son tan válidas. Pero lo intentaré, no para justificarme, sino para que vean que no va por pura necedad mía todo eso de los berrinches. Pero para eso debo tal vez regresar al inicio de la historia, así que siéntense bien derechitos, póngase sus lentecitos, prendan un cigarrito y pongan una jarrita de café a calentar porque Chloè va agarrando vuelo (ni pedo, güeyes, ahora se aguantan por andar simpatizando con el Jelipín)


Mon Coeur, Mon Amour


Luego del desmadre que fue lo del muerto, pensaba que jamás de los jamases iba a parecer alguien que me moviera el tapete así de grueso, que me trajera verdaderamente de nalgas y a quien yo trajera igual y todo ese desajuste emocional que se vive luego de una relación como la que yo viví con el muerto ("si él no me quiere, nunca nadie me va a querer"). Muchos saben que esa segunda vez, yo juraba que terminaba casada. Sin embargo, al muertito le dio frío y ni paper, a recomenzar.

Unos meses después de todo el drama de la separación, el Jelipín empezó a figurar en el panorama. No era una relación así como muy cercana ni nadie le tiraba el can a nadie. Platicábamos de lo que nos gustaba (que ni de chiste era parecido) y nos dejábamos mensajines en el myspace. Luego comenzamos a platicar por el msn y todo bien tranquis. Más por compromiso que por otras razones, de repente nos decíamos que sería chido conocernos, pero como que nunca lo tomamos en serio. Creo que lo que buscábamos era tener un amigo y una amiga con quien de pronto compartir un gansito, un cigarro y chisme en plena banqueta. Incluso llegué a darle mi teléfono, pero nunca pudimos coincidir.

Esa etapa del teléfono fue cagada. Yo le había dado mi celular porque nunca me ha gustado que mis papás me pregunten "¿quién era?" cada vez que alguien me llama, de donde sea. Odio dar explicaciones. Así, para los dos era más fácil, pues él podía llamarme de su chamba.

Unas semanas antes de conocernos, mi nana, que además había sido nana de mi mamá y sus hermanas, murió, así que fuimos a velorio, rosarios, misas... En una de esas, estaba en una de las misas, llorando a moco tendido, acordándome de los momentos bonitos que pasé con mi nana cuando el celular comenzó a vibrar dentro de mi chamarra. Me sequé las lágrimas y me sorbí los mocos, carraspée para liberar mi garganta y salí para contestar. Del otro lado, una voz me dijo "Perdón, señorita, ¿ahí venden tortas?" No sabía si pendejear al güey o soltarme llorando, ni siquiera sabía qué contestar. Me decidí por el enojo. "Está equivocado", dije. Y entonces él se sacó de onda y me dijo "¿sabes quién habla?" "No", le dije. "Soy Jelipe..." Me dijo un poco como excusa. "Lo siento, me agarras en un mal momento..." le expliqué dónde estaba. Creo que se le caía la cara de vergüenza, se disculpó y dijo que me llamaría otro día. Y lo hizo, pero siempre las circunstancias eran igual de oportunas.

Un buen día, por messenger, decidimos que sería chido conocernos. Así que quedamos dos días después en Coapa (¿por qué diablos estará Coapa en mi Karma?). Llegué hora y media tarde, nunca me pude explicar el por qué, pero por fortuna, él seguía esperándome. Tal vez porque me las olía de lo que sucedería unos minutos después. Yo recuerdo haberlo visto y que mi mente se quedó en blanco, me pareció guapísimo. Pero mis estúpidos prejuicios me hicieron pensar que tal vez no tendría ni un gramo de inteligencia.

Cuando me dí cuenta, habíamos pasado seis horas en un café hablando y hablando.

Quince días después, nos dimos nuestro primer beso y lo que luego pasó fue que nos dejamos llevar. Pasé con él 8 meses increíbles, donde aunque sabía que me iría, mi idea era darle lo mejor de mí y dejar que él me quisiera. Sonaba gandalla dejar que se enamorara perdidamente, sobre todo cuando sabíamos que me iría, pero él quiso y yo quise. Y bajo advertencia no hay engaño.
Mi idea también era por fin sacarme al muerto de la cabeza, aunque sabía que eso no sería tan fácil, pero Jelipe me ofrecía la oportunidad de resarcir mis errores y descubrir en dónde estaba fallando.
I've found my soldier girl, she's so far away
Las cosas empezaron a fallar exactamente el día que le dije que no lo extrañaba. Ya estaba en Francia y un buen día lo llamé y me dijo "cuando te fuiste, me pasé tres días llorando". En ese momento no entendí por qué se había deprimido tanto si seguíamos juntos, si los dos estábamos vivos, aunque no físicamente juntos, y nos seguíamos queriendo. Yo quería que él estuviera contento por mí, porque estaba logrando uno de los sueños de mi vida, aunque entendía que era difícil para él estar en un lugar donde todo lo recordaba a mí. No quise cargar con el dolor de pensar que si algo malo le sucedía, sería mi culpa. Cuando le dije que no lo extrañaba, pensaba en alivianarle el sentimiento de que todo estaba mal, quería que se diera cuenta de que a pesar de todo, no tenía que sufrir porque yo me sintiera mal. Sin embargo, él lo tomó por otro lado y empezaron las broncas.
El resto de la historia ya se la saben: está llena de celos, mentiras, peleas... pero tengo bien claro por qué sigo y quiero seguir. Estando sola, aprendí que no puedo ir por la vida abandonando gente sólo porque no me convence alguna cosa en particular de ellos. No puedo seguir huyendo sin dar pelea y sin decir ni "agua va". Esta vez quiero enfrentar los problemas y aprender a resolverlos, que fue lo que no hice con el muerto. Él siempre sacaba los problemas y proponía soluciones, mientras yo me sentaba a llorar pensando que la que estaba mal era yo, porque en realidad, en esa relación, yo era Jelipe y no sabía pedir lo que necesitaba.
No quiero ser la mala de la historia y aparecer en los libros como la rompecorazones por excelencia, quiero ser una chica valiente que se enfrenta a los problemas y los resuelve, cueste lo que cueste. Quiero que Jelipe y yo crezcamos y trabajemos juntos porque nos queremos... además, ¿no dicen: el que quiera azul celeste que le cueste? Yo quiero azul celeste.

jueves, 30 de agosto de 2007

¡O te cuadras o te cuadras!

Una vez más tuve una de ésas peleas fenomenales con Jelipe. Esta vez, casi fue fatal. Y todo porque descubrí que los celos de Jelipe no son por el muerto en particular, sino por todo aquel que se me acerque. Terminó por colmar mi paciencia y, lo que pocas veces, lo dejé hablando solo y corrí. Tal vez fui de nuevo esa niña berrinchuda de siempre (¿qué, acaso alguna vez se me quitó?) y no le di oportunidad de explicar su punto, pero es que eso de que se me ponga chilleta porque saldré con un amigo es de lo más... ridículo, por no encontrar palabra mejor.
El pretexto que me dio fue que un día le conté que en un concierto al que fui con un mono con el que anduve, se puso medio cachonda la cosa. Ahora piensa que me voy a los conciertos con los amigos a cachondear y coger. Y es que un amigo me invitó a ver a Explosions in The Sky y Jelipe me salió con que no quería que fuera (si ni siquiera planeaba aceptar, eso de que me inviten así nomás me da muuuuuuuuuuuucha pena), al fin ya sabía cómo era eso de los conciertos, así que, de nuevo, entramos en la onda de que no confía en mí.
En otro momento de mi vida le hubiera escupido en la cara y al día siguiente hubiera ido a dejarle sus cositas; pero ésta vez decidí crecer y dejarlo decidir. Así que muy dignamente, le llamé el lunes por la tarde y le dije "tenemos qué hablar" a lo que preguntó: "¿Estás enojada?" (No, güey, nomás me estoy haciendo pendeja, de seguro...)
Así que me planté frente a él y le hablé lo más sinceramente que pude:
"Tus inseguridades me están fastidiando demasiado. No puede ser que cada vez que veo a un amigo te me pongas tan idiota como para ordenarme, prácticamente, que no vea a mis amigos. Lo siento, pero si tú esperas una chica que esté encerradita en su casa y no tenga amigos, te vas a tener que buscar otra, porque yo no soy así. Por otro lado, si no has aprendido a confiar en mí en un año y cacho, jamás lo vas a hacer, así que de una vez te digo que los cambios son ya o son ya, porque la siguiente vez, no la contamos. Tú has visto como ha ido subiendo mi temperamento desde las primeras peleas por la misma razón hasta ahora. Ayer yo no iba a volver, hoy iba a venir a enfrentarte, darte tus cosas y decirte adiós, pero decidí hablarlo antes de cometer un error."
Jelipe me dijo que no podía ponérmele así por sólo unas cuántas veces que hemos peleado por ésta razón desde que regresé, por lo que continué con mi discurso:
"Perdóname, pero no, esto no viene desde que regresé y te lo demuestro facilísimo:
a) antes de irme, me dijiste que si pasaba algo en Francia con alguien que no te contara, pero a los pocos días, cambiaste de opinión y siempre sí quisiste saber. Luego me preguntabas a cada rato si no tenía ya alguien más.
b) Varias veces me llamaste sólo para contarme que habías tenido un sueño en el que yo te ponía el cuerno, supongo que un poco como chantaje para ver si terminaba confesándote algo que tú ya estabas dando por hecho.
c) Cuando estuviste allá, me hiciste una escenita de celos por uno de los profes con los que trabajaba ("pero no fue escena, sólo te pregunté si no había pasado nada con él..."). Discúlpame, pero para mí, discutir insistentemente sobre un mismo tema por 10 minutos es ya una escenita.
d) Cuando regresaste y yo me quedé allá, tú seguiste insistiendo en que tal vez yo tenía a otra persona. Incluso un día me llamaste y como, según tú, te contesté de mala manera, intentaste checarme pidiendo que te pasara a Ciappa Destra, sólo para verificar que allí estaba conmigo.
e) Puedo entender tus celos por el muerto, pero no tus celos por lo que pasé antes de llegar a tí, porque sí te vas a poner así, pues ten celos hasta del mono con el que me di mi primer beso y, más aún, de aquél con quien que tuve mi primera vez.
Así que fácil, son 6 meses que llevas duro y dale con tus inseguridades. Yo no sé si piensas que soy una niña tonta que no sabe decir que no o que de plano me ando cogiendo al primero que se me cruza enfrente, pero si es así, tienes una muy mala imagen de mí que no corresponde con quien soy en realidad, por lo que o te aplicas, o de plano mejor ya no perdemos nuestro tiempo"
Jelipe se quedó callado como 5 minutos, echo bolita en su cama, mientras, le seguía insistiendo que tomara ya una decisión. La hizo de tox, se echó uno de ésos discursos tan suyos en los que cree estar diciendo mucho y no dice nada en realidad, dijo que la cosa no era ponerle condiciones, y que siendo así, ya no estaba tan seguro de querer seguir.
"La decisión es tuya, yo ya te dije, yo quiero seguir pero con esa condición."
Al final terminó dándome la razón, pues se dio cuenta que no se la estaba haciendo de tox porque sí, recordó todas y cada una de ésas veces en que me interrogó hasta el cansancio y con esa vocecita de "me atoraste" pidió perdón.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Envidias

Pues como me dio envidia de Yahui y después de ése último blog tan tremendo, siento que necesito algo superficial para contrarrestar, pos me fui a hacer tests:

You Are An INFJ
The Protector
You live your life with integrity, originality, vision, and creativity.Independent and stubborn, you rarely stray from your vision - no matter what it is.You are an excellent listener, with almost infinite patience.You have complex, deep feelings, and you take great care to express them.
In love, you truly see relationships as an opportunity to connect and grow.You enjoy relationships as long as they are improving and changing. You can't stand stagnation.
At work, you stay motivated and happy... as long as you are working toward a dream you support.You would make a great photographer, alternative medicine guru, or teacher. How you see yourself: Hardworking, ethical, and helpful
When other people don't get you, they see you as: Manipulative, weak, and unstable


Vientos... éso explicaría por qué el muerto se la ha pasado peleando conmigo últimamente.

You Are the Ego
You take a balanced approach to your life.You definitely aren't afraid to act out on your desires - even crazy ones.But you usually think first. Morals drive you as much as hedonism does.You've been able to live a life of pleasure... without living a life of excess.


Hay quienes dicen que soy de lo más sano que existe con respecto a todo lo que para los demás es exceso.

You Are 61% Independent
You've cultivated your own indepedent interests and personal style.But you're open minded enough to also embrace anything trendy that strikes you.
Are'>http://www.blogthings.com/areyouanindependentwomanquiz/">Are You an Independent Woman?


Después de todo lo que dicen muchos, sí soy independiente.

You are 27% Leo
How'>http://www.blogthings.com/howleoareyouquiz/">How Leo Are You?


Yahui dice que ésto está mal... debió salir un 200%

You Are a Punk Rocker!
When it comes to rock, you don't follow any rulesYou know that rocking out is all about taking down the manYou've got an incredible stage presence and rock personaYou scare moms, make bad girls (or boys) swoon, and live life on the edge!
What'>http://www.blogthings.com/whatkindofrockerareyouquiz/">What Kind of Rocker Are You?


HAHAHAHAHAHA ¿Neta?

Your Inner European is French!
Smart and sophisticated.You have the best of everything - at least, *you* think so.


¡Juro que no hice trampa!

Your Ex is Histrionic
Your ex is hot and cold - a total drama queen or king.Your ex can't survive without tons of dramatics, attention, and approval.People with histrionic personality disorder are inappropriately seductive, prone to rapid mood swings, and rash decision makers.Sound at all familiar?


Ajá... nada más verdadero, ahora ya se sabe.


Y podría seguir en esto por hooooooooras, pero mejor me voy a dormir.

domingo, 15 de julio de 2007

No soy de aquí ni soy de allá

Pregúntome éstos días con más frecuencia que antes por qué siento que no encajo en ningún lado. Si salgo con Jelipe y sus amigos, me siento como que volví a la primaria, pues las niñas sólo se juntan con las niñas y los niños con los niños... Los niños hablan de cochecitos, las niñas de muñecas sus casitas, sólo que a gran escala porque la mayoría de ellos ya están casados y con hijos. Y yo me siento ajena. No puedo hablar de cochecitos ni de muñecas, porque me dan hueva ambos...
A veces quiero hablar de música, de libros, de cine... pero nadie conoce la música que yo conozco, nadie lee tantos libros nomás porque sí (o leen puro churro) y a todo el mundo le gustan las películas de acción y aventuras... Algunas veces sueño con tener una conversación inteligente con alguien y no hablar de lo que cuesta rentar un depa, o tener un coche; de lo que es tener hijos o qué comida vas a preparar en la semana...
Me aburro en todos lados... ¿qué diablos?
¿Será de verdad tan difícil encontrar a alguien con quien tener una conversación inteligente?

viernes, 6 de julio de 2007

I need some love

A más de un mes que llevo aquí, apenas me estoy acomodando, más que con calzador que por dejar que las cosas sigan su cauce natural. No me gusta que sea así de forzado, pero ya me la han sentenciado, o me aclimato o me aclimuero.
Jelipe sigue haciendo berrinches porque decidí no salir con él y sus primos cada fin de semana. Sin embargo, tengo mis razones: me aburro. Últimamente la gente en general me aburre, pues no todos son como Yahui y el muerto, que me entienden porque no intentan cambiarme, sino porque en verdad les gusto como soy (a Dios gracias). Con ellos dos me siento perfectamente, protegida, tranquila... querida.
Y es que ya entendí, no es necesario que esté con el muerto para sentir que me da su amor. De hecho, prefiero quedármelo como amigo que como "presencia amorosa", pues creo que cuando hemos estado juntos se ha guardado todo lo que quiere decirme por miedo e inseguridad. Así como amigos es como si disparara balas de salva, aunque no voy a negar que sí hace que se me salga una que otra lagrimita cuando me confiesa cosas bonitas, como que todo lo que él ha creado está dedicado a sus papás y a mí.
Y hablando de sus papás... esta semana comimos todos juntos como hacíamos cuando el muerto y yo éramos algo. Debo confesar que en ningún otro lugar me siento como parte de la familia, aunque Jelipe ha hecho muchos esfuerzos parecidos. Terminando de comer las delicias que siempre prepara la mamá del muerto, ella y su papá me confesaron que me extrañaron y que ya hasta querían irme a buscar donde estuviera, pues les hice mucha falta. Eso también hizo que el gañote se me cerrara y los ojitos se me enrojecieran. El muerto me lo dice una y otra vez; tengo una familia de ése lado y aunque a veces me saque de onda, creo que es verdad. Me siento bien ahí y sé que tengo un lugar.
Con la Yahui, pues como siempre, tenemos nuestras etapas de "no te soporto" pero la última vez que la vi me sentí tan bien... y no sólo por que hicimos lo mismo que siempre hacemos (chelas, mezcal, botanita...) sino porque sé que con ella no hay tox de nada. Luego variamos un poquito, pues se fue con Jelipe y conmigo a echar fiesta y al final, dormimos todos (Jelipe, Yahui y yo) en casa del Jelipe. Antes me hubiera dado mucha pena llevarla a esos trotes, pero no porque ella me dé pena ajena, sino la bola de borrachos con los que salimos... pero creo que todo estuvo bien. Si la próxima vez Yahui se niega a ir con nosotros... bueno todo es culpa del Jelipe.
Ciappa Destra me escribe casi diario, lo cual me da mucho gusto, pero me desespera cuando se pasa de quejumbres, como últimamente. Lo peor es que la terapeo, le pido que haga algo por estar mejor y ¿qué pasa? Solita se cierra las puertas... bueno, en ése caso, no hay peor perdido que el que no quiere encontrarse.
Hoy abrí mi correo después de un buen rato de no abrirlo y me encontré con que l'autre me escribió. Para qué digo que no sentí bonito... pero no tanto porque me escribiera, sino porque me dio nostalgia de las tardes nubladas y lluviosas de N, cuando estando en su cama me tapaba casi hasta los ojos, los cerraba un momento para abrirlos al siguiente y descubrirlo mirándome y sonriendo.
Necesito eso. Necesito amor y lo estoy buscando en todos lados donde puedo.

miércoles, 20 de junio de 2007

Periodo de "aceptancia"

Bueno, pues ya, se acabaron los dramas en cuanto al problema del muerto. Finalmente lo vi. Sólo que antes de verlo no le dije a nadie. Pero es que varias cosas han pasado estos días que me han hecho pensar y crecer y pensar que he crecido.
Cuando estaba recién comenzada la bronca, yo me preguntaba para qué me buscaba y juraba que no quería volver con él y puro drama, ¿no? Pero conforme ha ido pasando el tiempo, me he tranquilizado. Después estaba con que me encantaba que me dijera que yo era lo max de lo max para él. Después vino la onda del encabronamiento porque veía que estaba echando las cosas a perder con su nueva chica, a la que decía que adoraba. Finalmente y luego de tanto pancho, hoy lo ví y terminaron de caerme muchos veintes:

Hay gente que se vuelve Imborrable en nuestra vida. Gente que nos ha marcado tanto y tan hondamente que se vuelve referencia forzada de todo lo que hacemos y vivimos. Hay veces que por más que luchemos por sacarnos a alguien del corazón, sólo logramos enterrarlo más hondo. Sé que no quiero estar con él ahora, pero también sé que eso podría cambiar de un momento a otro. Por lo pronto, somos amigos, nos hablamos con la verdad, nos jalamos las orejas cuando la estamos regando y nos queremos. Pero es un amor limpio, pues sabe que estoy con alguien y yo sé que él en este momento está con alguien aunque acabe de romper con ella. No siento necesidad de darle besos o de hacerle el amor. Me gusta hablar con él y podemos hablar de todo. Sé que eso cambiaría si volviéramos a estar juntos, así que como nunca hemos sido amigos, ahora lo estamos siendo y creo que eso nos da mucha más paz que cualquier otra cosa. Aprendí a aceptar que hay cosas que no puedo cambiar, como el hablar siempre de él y que esté aunque no esté físicamente, como el escuchar una canción e inmediatamente pensar en si le gustaría o no, preguntarme qué estará haciendo de su vida y si será feliz...

Sé que ahora no quiero cambiar que esté en mi vida, le guste a algunos o no.

lunes, 18 de junio de 2007

No estoy de humor

Pues con Jelipe las cosas mejoran. ¿Que como le hicimos? Fácil, la cercanía ayudó, sin embargo, ni él ni yo estamos 100% contentos con lo que somos ahora.
Creo que me volví una viejita amargada o él retrocedió unos 5 años en su crecimiento. Pero como no estoy de mucho humor para escriir, he aquí una lista de las cosas que me enojan de todo en este momento:
1. Subirme a un pecero. No sé si los cabrones que manejan se volvieron más idiotas mientras no estuve o de plano es verdad de que en el pasaje va su vida...

2. Que me vean como si fuera bicho raro. Incluso dentro de mi cuadra, salgo a la calle y la gente parece que vio un fantasma o me hacen creer que traigo mocos colgando de la nariz.

3. El ruido. Si antes me sacaba de quicio, ahora no sé cómo definir lo que el ruido me produce, sobre todo cuando es un borracho idiota que grita como si con el grito se le fuera a bajar un poco la peda para seguir chupando o los radios a todo volumen de mi papá, llenos de gente que balbucea cosas incomprensibles y hace ruido.

4. Subirme a un taxi en la noche. Después de lo que le pasó a Yahui, yo no me quiero arriesgar, además de que me cae que en este lugar no me siento segura.

5. No sentirme segura.

6. Que mis papás hayan adquirido nuevos vicios fregativos, como la controlada de las horas de llegada, las llamadas de teléfono (¿quién te habló?) y el querer saber hasta el último detalle de mi vida francesa (¿y la mantequilla es igual que aquí?)

7. Que Jelipe pregunte todo el tiempo si ya no lo quiero porque no estoy a gusto.

8. Que no existe minuto en el día en que pueda estar tranquila, dado que mis papás entran a mi cuarto como si yo no estuviera ahí.

9. Que ya no puedo comer chile como antes. Ahora, cada vez que se me pasa la mano, me da chorrillo...

10. Que no me encuentro y no me encuentro y no me encuentro.

11. Que hay gente que sólo me busca para preguntarme "¿y qué me trajiste?" ¡Putain! ¿Cuando diablos van a entender que prefiero gastarme el dinero en mi misma y no en otros?

12. Que la gente en general me molesta y me parece pendeja... De no ser por Jelipe y por Yahui, ya me habría puesto un tiro.

13. Que siento mi espacio vital invadido con tanta pinche gente que hay aquí (¿Cuándo van a hacer caso al seguro social y se van a hacer la vasectomía o la ligadura de trompas? ¿Cuándo van a empezar a hablarles derecho en las escuelas para que no haya tanta escuincla mocosa que ya es madre? ¡Me lleva! Si no hay dinero para continuar la escuela, pues ¡menos para tener un hijo!)

Y un sinfín de cosas que ya no puedo seguir nombrando porque nomás me pongo de malas... ¿Cuándo se me va a quitar esto?

Seación de berdades (sic)
Pues empezando por ahí, ¿no? No has crecido. Todavía ni siquiera aprendes a escribir... ¡chingá, ya es tiempo de que crezcas!
El muerto sigue dando patadas de ahogado. Manda sms e insiste en que hablemos y/o nos veamos (claro, como ahora ya se quedó sin chica...) Se escuda detrás de que somos amigos. Se escuda detrás de que según esto soy su alma gemela.
Ayer hablamos como 1 hora y media por teléfono y todo para que me contara todo el chisme de su chica. Ya no me dan celos, hubo un tiempo en que sí los sentí. Siento que a ella no le interesa y él se aburre. Lo que sí me da es hueva, y mucha. Veo con tristeza que he crecido, que ya no soy ni la sombra de quien era hace apenas dos años, pero él sigue clavado en lo mismo. Sigue con la onda de despedirse trágicamente y chantajear a sus víctimas, sique con la onda de "estoy deprimido, ni siquiera me he levantado para ir a trabajar" Y se lo dije "chale, no cambias... sigues siendo el mismito que se despide con la promesa de volver... ¿por qué no dejas a la gente tranquila seguir con su vida? ¿Por qué hemos de vivir con el miedo de que vuelvas? Pues tú quieres volver, pero chance y de quien te despides no quiere que vuelvas..."
Zas
Se quedó en absoluto silencio.
Estamos a años luz de crecimiento.
¿Y qué me contestó?: "Me doy cuenta que tú y yo ya no podremos estar nunca juntos... ¡qué irónica es la vida!"
Pos no, la vida no es irónica, tú eres un baboso que no sabe despedirse, eso es todo. Si no funciona, pues no funciona... a fuerza, ni los zapatos entran.
Y hoy, quería que nos viéramos a como diera lugar. Yo estaba con Jelipe y no podía salirle con un: "¿adivina a quién vamos a ver?" Cuando sabe la historia y sabe todo... todo por que necesitaba abrazos. ¿Y lo que yo necesito, cuándo? Necesito mi tiempo con Jelipe.
¿Por qué no puede entender que el ser parte importante de mi vida no significa que cuando me lo pide, se lo voy a dar todo y hasta voy a poner mis necesidades en segundo plano para estar con él? Chale... chale y ¡chale!

miércoles, 30 de mayo de 2007

This is the end.

Dos días más. Sólo dos días más.

El lunes que me fui de mi casa, ésa de la foto, no podía dejar de llorar. Iba en el tren, por última vez el recorrido R-P, los ríos que pienso son todos el Sena, y lloraba y lloraba me sorbía los mocos y volvía a llorar. Lo más difícil fue despedirse de M, G y A. G y A me veían llorar y bien sacadas de onda, ponían cara de que iban a llorar también. M me decía "no llores, que si no todos vamos a llorar ahorita" y yo tratando de aguantarme las lágrimas haciendo esfuerzos para que no se me salieran, hasta que me dolían los ojos de tanta represión. Viendo de reojo, creo que vi una lagrimita en los ojos de M, cosa que nunca antes había visto. Monsieur L me acompañó hasta la gare, cargó mis maletas y las dejó en el tren, me dio un abrazo fuerte y luego siguió el tren hasta que tomó velocidad (sí, ya sé, como de telenovela, ¡pero es bonito!).

Donde el corazón se me dobló bien feo y sentí la tripa que se hacía nudo, fue cuando pasamos por ése punto desde donde se puede ver todo R, con el río, la catedral, el edificio de l'autre, el edificio de la región... ahí sí, hasta los otros pasajeros me voltearon a ver con cara de "¡changos! creo que ésta va caminando hacia la silla eléctrica".

Luego mandé un mensaje a Ciappa Destra: "Je suis déjà sur le train, je peux pas m'arrêter de pleurer..." y ella me contestó, como si de verdad creyera que es un consuelo: "Ne pleure pas. Tu sera finalment entourée par tous ceux qui te aiment. J'ai cherché de parler avec A: il veut pas. Je suis en depression. Je sens quelque chose pour lui" pero creo que no entiende que me di cuenta que en R también conocí personas que me quieren y a quienes quiero... ¿será que ella no encontró a nadie así? De todos modos, me sacó de onda su manera de hacer inmediatamente las cosas sobre ella. ¿Por qué no me escribió antes para contarme que había querido hablar con A y que él no había querido? ¿Porque escogió el momento en que yo le escribí? Le contesté: "Mais tu sais que ça c'est pas vrai, cést seulment l'afection normale. Je suis trop hereusse, c'est pour ça que je pleure, en plus, j'ai aussi des personnes qui m'aiment et qui j'aime ici, ça tu le sais" y finalmente, ella contestó: "Faites attention avec el muerto. Biz et pense à moi quelque fois" como si quisiera en realidad darme a entender que no pienso en los demás, sólo en mí misma (de un modo es cierto y en eso, el muerto tiene razón, ser un poco egoísta no me va a hacer daño).
Veo las fotos del comienzo y me parece como si hubiera sido ayer que llegué a este mismo lugar con cara de susto y sin entender nada. Hubiese querido que el tiempo pasara más lento, pero no tengo ningún remordimiento de haber hecho o no haber hecho algo. Hice lo que pude hacer y quise hacer y tan tan. Ahora es cuestión de esperar al regreso para ver los resultados.
Jelipe anda otra vez como loco con eso de que no hace nada y se siente inútil y los demás lo hacen sentir peor de inútil. Anda deprimido y clavado en la onda de que está tocando fondo y no puede haber nada peor. Se lamenta de todo, pero cuando le digo algo, me reclama que no lo entiendo y que lo único que me pide es apoyo... ¿Pero qué clase de apoyo? ¿Apoyo de escucharlo y quedarme callada mientras me dice que piensa en meterse una bala en el cerebro? Desolée, pero eso no puedo hacerlo. Sabe mi historia familiar con eso de la "ayuda profesional" y la empastillada y aún así se atreve a decir que probablemente ésa sea su solución. No, no y no... creo que si se sigue clavando en estas ondas de "estoy muy mal y nada sirve" tendré que dejarlo, pero no por egoísta, sino porque no creo que sea muy sana para mí esa actitud. Sé que se oye ojete, pero es éso o viviré con un cargo de consciencia que no quiero tener. Sin embargo, aún tengo la esperanza de que todo cambie en cuanto vuelva.
Me doy tres días. Tres días para estar feliz de haber vuelto a casa, luego de ésos tres días, seguramente querré salir volando rumbo a otro lugar...

miércoles, 7 de febrero de 2007

Entre Apolo y Dioniso

(Marcador: Apolo y Dioniso, texto en ambos: los dos)

Me había dicho que vivía cerca de SS. Eso sí lo había entendido. (Donc, on peut se voir a SS, non? Oui, pour toi c’est facile d’arriver là). Texto: “Dimanche, 15 h SS”. Respuesta: “Mais, tu es au courant que tout est fermé le dimanche?Texto encore: “Pas quelques cafés au Centre Ville”. ¡Ilusa!

La verdad, buscaba excusas para hacerme la menos fácil. Sabía hacia dónde iba la cosa. Llegué a SS y ya me estaba esperando. J’ai marché vers lui. Me miró y se levantó (estaba sentado) caminó también hacia donde yo estaba. Wait a minute, he’s walking quite decisively. Paró el pico... ¿Qué hace? ¡Diablos! Eso sí no lo esperaba: deuxiéme fois qu’on se voit et il me salut comme si on étais déjà quelque chose. Esto no me late, pas du tout. Terminamos en el café que hoy es de casi diario con las morras. Café y luego... ¿lluvia? Fais chier! Putain! Merde! ¿Un pretexto para lo que sigue? On peut aller chez moi...C’est lui qui a possé la question. Y yo pensando en responder que no, abro la boca y: “Pour quoi pas? Où est-ce que t’habites?¡Me lleva el demonio contigo, Guibert! ¡Contigo no se puede! Lost cause! T’es folle, toi! Fuck! Fais chier!

Camino a su casa, me tomó de la mano. (“No mames, Guibert, ¿y si alguien te ve?... no mames tú, ¿quién chingados te va a conocer aquí?... ah, pos sí, ‘erdá?”. Llegamos a su hogar. (Casi) Todo bajo control. (“¡Vaya! Por lo menos es limpio: cama hecha, ni rastros de bóxers, pantalones o calcetines sobre el piso... ¿Lo habrá tenido todo fríamente calculado? Naaaaaaaaaaaah”) Como no hay sillas, nos sentamos sobre la cama (“¡¿?! What the fuck is going on with you, Guibert? I don’t even recognize you!!!!... Sorry, mii no spik inglich... ¿¡!?”) Me abrazó, me jaló hacia sí, buscó mi boca... ¿beso? Sí, beso... Tout de suite, on était déjà en posición horizontal. (“¿Pos qué te digo, Guibert? Estás más ensartada que nada... pos sí, ya ni me digas... ya ni pepsi”) ¿La ropa? Aún en su lugar. Se detuvo un momento, me miró... “est-ce que je peux faire une question?”... “oui” (“a ver si ahora sí dices que no... ¿Cuándo vas a entender que no veniste de huila? Ay, pero si bueno ¿eh?”)... “Qu’est-ce que tu veux avec moi?”... (“Piensa rápido... cómo se dice ‘no commitments’?... ¡sepa!”) “Pas de compromis... pas d’obligations...”... “Je ne comprends pas”... “Oui, tu sais? Pas de o-bli-ga-ti-on. Nous ne sommes pas ensemble”... “D’accord, c’est bon”.

Esa tarde no hubo nada. Sólo besitos, besos y besotes y cachondeo, calor y apretones. La ropa se quedó en su lugar. (“Por lo menos es medio decente: Il ne couche pas au premier rendez vous”). ¿Y la conciencia? Quién sabe. Yo creo que prefirió cerrar los ojos.

viernes, 2 de febrero de 2007

¿Quién soy?

Soy el pensamiento que todo el mundo ha tenido alguna vez. Soy la persona que no tiene sombra, pero nadie lo nota porque nadie repara en mí. Soy una persona más que camina al lado de alguien todos los días. Soy la persona que se entristece cuando no hay sol y se alegra cuando en el menú del día hay algo que le gusta comer. Soy esa persona que espera que den las 5 para salir de trabajar y correr al primer café que se me cruce enfrente para fumar un cigarro y tomar un café. Soy la persona que repara en los defectos de otros, pero no en los propios. Soy la amiga del amigo del amigo de la tía del que no vino a la fiesta. Soy la que cuenta lo que dijo X cuando Y no estaba presente. Soy la que se mira a veces por horas y horas en el espejo. Soy la que extraña a todos, pero al mismo tiempo no extraña a nadie. Soy la impaciente. Soy la a veces intolerante. Soy la que dice "jódete" cuando no se hace lo que yo quiero. Soy la que se fue de un lugar para llegar a otro. Soy la persona que a veces quiere desparecer en un mar de desconocidos. Soy la que dice "Hola" siempre con una sonrisa en la boca y una lágrima a la hora de decir "adiós". Soy la que se preocupa de cosas tontas y vanas. Soy la que vive aquí y allá. Soy una persona dentro de la cual habitan muchas otras, porque para estar en paz con el ambiente que nos rodea a veces tenemos que porner diferentes caras con unos y con otros: cena con los suegros? Faldita, medias y tacones... cena con los amigos? Camiseta y un jean. Soy la que dice "si fuera tú, haría tal cosa" pero en realidad soy la primera que desconfía de mis propios consejos. Soy la que está lejos, muy lejos de todo lo que conoce y que necesita también esconderse de la luz pública de que ahora goza, porque en el fondo, todos necesitamos de momentos de oscuridad en la vida ¿O no?