miércoles, 30 de mayo de 2007
This is the end.
jueves, 24 de mayo de 2007
Etiquetas
Adicciones
martes, 22 de mayo de 2007
¡Quiero una pinche vida normal!
lunes, 21 de mayo de 2007
Cada quién sus gustos
jueves, 3 de mayo de 2007
Mándalo lejos
Todavía hay algo
martes, 1 de mayo de 2007
What do you want from me?
martes, 17 de abril de 2007
Que sí, que no
He cambiado mucho, creo, me he vuelto mucho más egoísta, pero creo que ha sido la clave para mi supervivencia...
Kaka se fue hoy en la mañana. No lloré... raro, pero estoy como numb. Qué tristeza irme y dejar este lugar donde tanto me he divertido y crecido, pero no lloro. Ayer comencé a despegar mis decoraciones. Mi habitación se ve vacía con tan sólo haber quitado el póster de Corpse Bride y el de Johnny... Hoy compré la segunda maletota para la mudanza. Se siente horrible, pero no lloro. Ciappa Destra ha sido más amable conmigo porque sabe que pronto no me verá más. Medio mundo me invita a comer y me prometen vernos antes de irme... y yo no siento tristeza, no lloro, sólo bebo y como... pero no lloro. Hoy me puse otra vez mi camiseta chida de Guinness, la café con letras doradas... me acuerdo de Irlanda y el súper viaje, pero siento que no se ha terminado, no lloro, no se ha ido todo, todavía queda algo...
Tengo ganas de comer los pastes de Rolando, con papas, carne molida y chilitos... y luego quiero un gran cacho de Camembert para acompañar mi baguette entera... pero no lloro, no siento. Sé que volver será horrible: a la casa de mis papás, que aunque me esperan con brazos abiertos, comenzarán a controlarme en cuanto ponga un pie allí. Jelipe no me va a soltar... changos, aún tengo mis alas pero ya las siento cortitas... y la vida... la vida que me espera allá, tal vez sea buena, tal vez no, pero me da ansiedad. La otra noche volvió a darme un ataque de apnea cuando me estaba durmiendo... es el estrés, nomás, pero no lloro, no siento. Veo las fotos del comienzo y escucho que todos dicen "c'est la fin", pero ni lloro ni siento. Me parece que apenas fue ayer cuando me vi perdida en medio de un mar de franceses, tomando por primera vez el metro y el train desde Saint Lazare, me parece que aún siento el miedo de no saber qué me espera aquí, en este lugar que se ve a la vez tan ajeno y tan propio. De pronto hay detalles que ya se me olvidaron, como de qué color son los edificios que están frente a la casa de mis papás en México, qué tan altos son mis amigos o en qué brazo es que Jelipe tiene su tatuaje. Pero me parece que fue apenas ayer que vi la cara de terror de Kaka por primera vez como un espejo de la propia... creo que aún me faltan cosas qué conocer y personas a quienes observar, no he dado mi último paseo por los quais del Sena... Ni siquiera me importó no despedirme del fou, el pendejo salió con "ya no tenía crédito y había amigos míos en la casa". Que se vaya a tomar viento!
Pero no lloro, no sufro, no duele... el porrazo va a ser cuando regrese a México...
miércoles, 21 de febrero de 2007
Estoy preocupada
Aujourd'hui
domingo, 18 de febrero de 2007
Indiscreciones
Después de aquél primer encuentro en que me llevó a su casa, creo que fue esa misma semana que volvimos a vernos. Lo cagado de todo fue que cada vez me preguntaba si quería volver a verlo, y como en aquél entonces no tenía mucho más que hacer, decía que sí. Entonces, ésa segunda vez que nos vimos, pues directo: “ven a mi casa” nada de “vamos a vernos en tal lugar”. Yo ya me había dado cuenta de hacia donde iba el asunto y no voy a decir que no me gustó la idea. Antes de partir, Jelipe me había dicho: “si pasa algo con alguien más, no quiero saber...” Lo que era como un permiso... ¿o no?
Total que esa segunda vez, comenzamos casi de inmediato con los besitos, el cachondeo, quitarnos la pena... L’autre me tocaba sin tocarme. Aún no se atrevía a meter mano por debajo de la ropa, pero cuando lo hacía por encima y llegaba al punto indicado... se detenía un momento y... como que se daba la vuelta hacia el otro lado. En algún momento se detuvo algunos segundos y me miró. “Est-ce que je peux faire une question?” Ya vamos a empezar... “Est-ce que tu veux qu’on fasse l’amour?” Se puso color tomate. El problema fue que me lo dijo tan rápido que no entendí ni madres. Le pedí que repitiera (¿pues qué? En ese momento, mi francés era de ¡la chingada! Lo peor de todo es que lo sigue siendo..). Repitió más despacio “Est-ce que tu veux qu’on fasse l’amour?”. Pues ni modo que dijera que no, ¿verdad? Ante una proposición tan directa y tan... prometedora. Entonces, cerró las cortinas, apagó la luz (no sé qué obsesión tienen los franceses con la luz, pero la mayoría, o al menos según el sondeo que he hecho, prefieren la luz apagada), comenzó a desvertirse, me pidió que me desvistiera, comenzamos con los besos súper cachondos, el toqueteo... y el problema de siempre: ¿Guibert, dónde vas a poner las manos? Es la verdad, nunca sé qué hacer con las manos. Al final quedaban sólo de por medio los chones y cuando yo pensé que ya, se detuvo y dijo: “Desolé” y se acostó a mi lado. What?! That’s it?! Después entendí: No paraguas. ¿Pues qué iba a decir en ese caso? “C’est pas grave”. Nos quedamos abrazados y me besó la frente varias veces. “T’es très gentil avec moi...” fue lo que me respondió. Lo intentamos una vez más, pero obtuvimos el mismo resultado. Así que nada pasó. Nos vestimos y me fui. Pensé que el problema era que él en realidad no quería hacerlo o tal vez, estaba demasiado nervioso. Unos días después, me volvió a enviar un mensaje: “viens demain a 16h” Y fui. Volvió a pasar lo mismo. No pudo. Otra vez, “C’est pas grave”, “t’es gentil”... Yo comenzaba a preguntarme si no debería olvidarme del asunto y buscar otro, al fin éste no me estaba sirviendo para lo que yo quería. Pero me dije “Guibert, si bien esto es sólo para ti una historia de sexo, tampoco se trata de desechar a la gente por que no te sirve, dale chance, está nervioso y encima de todo, está chavo...”. La tercera vez que pasó lo mismo, yo estaba por preguntarle si estaba seguro de querer hacerlo o si no sería que tal vez no estaba totalmente seguro, que tal vez debíamos esperar un rato, cuando él me contó que al principio siempre le pasaba esto, que no sabía si eran los nervios o qué, pero que al principio le pasaba esto. Pensé: “bueno, sólo lo hemos intentado tres veces, chance en una de ésas sí se puede” pero ya me estaba aburriendo. Finalmente, un buen día, pudo y entonces fue una catarsis para los dos. Luego me dio un masaje en la espalda, el cual no estuvo nada mal, porque regresé a mi casa súper relajada y tranquila, pero ahora me pregunto si no habrá sido que ésas veces en que no pudo, era como un aviso de que aún podía echarme para atrás.
Por cierto, a mitad de la historia, el Jelipe cambió de opinión y dijo que siempre sí quería saber... pero yo no pienso decir nada... ¿para qué me dice algo si a la mera hora se va a arrepentir?
Le fou
frágil, temperamental
que en vez de rezar por mí,
se fue a bailar
Se fue a la disco de un lugar.
Quiso en mi disfraz vivir como un mortal,
como no logró matarme,
me regaló una visión particular.
Babasónicos, El Loco
Le Fou trabaja conmigo en el liceo. No sé exactamente cuántos años tiene, pero sé que es joven, así que pongamos que tiene unos 30 años. Es profe de inglés y además, fue asistente en Irlanda hace no sé cuánto tiempo, por lo que tiene un fuerte acento. La opinión de la gente en cuanto a Le Fou está muy dividida: hay quienes no lo soportan, hay quienes lo adoran. A mí me cae re-bien le Fou y hasta me parece interesante, pero todo porque tiene gustos musicales nada despreciables, por lo que puedo hablar con él tranquilamente de música. Además es guitarrista y vocal en su propia banda (www.myspace.com/39th&norton) y pues ya es sabido que eso para mí es como el ideal, sin importar si está guapo o feo. Pero bueno, no es que me guste así como que mucho, porque de gustarme, pues igual ya hubiera hecho algo, aunque quien sabe porque tiene chica y yo con los ocupados no me meto a menos que no me entere (jijijijijijijijijijiji). El punto es que lo que me lleva a escribir hoy sobre él es que a veces hace cosas que me sacan de onda. Chiappa Destra dice que probablemente él también me encuentre interesante, sobre todo porque conmigo es con quien platica más chido, pues no se puede contar a Kaka, quien probablemente cuando la gente habla, sólo entiende unas cuantas palabras aisladas. Chiappa Destra dice que a ella ni la cuenta porque de música sabe lo que yo sé de veterinaria... así que tal vez por ello, le fou es más chido conmigo.
De repente le da por decir cosas muy raras, como esta semana, el jueves, cuando le dijo a Kaka: “entonces encontraste las llaves al fin...” y cuando Kaka dijo que no sabía de qué llaves estaba hablando, le fou explicó “me dijeron que ayer llamaste para decir que estabas encerrada en tu habitación y que no podías salir porque no encontrabas las llaves y que por eso no estaba aquí ayer en la mañana...”. Y Kaka entonces, tuvo que explicar que a) las habitaciones se pueden abrir desde adentro porque sólo hay una perillita para cerrar o abrir, que b) jamás podría quedarse encerrada porque nunca pierde sus llaves (ah, la seguridad inglesa) y que c) ella no trabaja los miércoles (¿no hubiera sido más fácil sólo decir “ah sí, pero por fortuna no trabajo los miércoles”?). Conmigo, le fou es también un poco loco a veces. Recuerdo que alguna vez me preguntó qué quería hacer cuando regresara a mi país y le dije que o sabía, porque parecía que estaba perdiendo el inglés de tanto escuchar hablar francés todo el tiempo y él dijo “mais tu peux devenir prof de français!” Y yo dije que no estaba segura, porque mi francés era terrible, entonces le fou me tomó de la mano y me dijo “mais ton français est super! C’est pas seulement que je vais être gentil avec toi...” pero lo que me sacó de onda fue la tomada de mano. Perobueno, no pelé mucho. Otro día, hablábamos sobre Henry Rollins, el mítico personaje de la Rollins Band y de otras bandas, junto con Kaka y ella sólo decía “mh, mh, ah oui” y nos veía a ambos con ojos de plato, como si estuviéramos hablando en un idioma distinto.... pero bueno, me contó una entrevista que escuchó una vez de Henry Rollins donde contaba que una vez, en un concierto, comenzó a darle chido al head banging y que sin querer, se auto-noqueó con su rodilla. Estando tirado en el piso, cuando despertó, se dio cuenta que había gente conocida que lo rodeaba y que conforme fue despertando, se dio cuenta que tenía un dolor de cabeza horrible y entonces fue atando cabos “someone beat the crap out of me... or probably still is” que luego pensó que había sido alguien del público y ya se andaba poniendo violento pensando que alguien lo había golpeado. El caso es que le fou, me dijo que luego me pasaba esas entrevistas. Un día me pidió mi correo y se lo dí, pero esperé varios días y nunca recibí nada. Otro día me dijo “¿traes tu disco usb contigo? Traigo las cosas de Rollins que te prometí” y cuando enchufó su disco... vacío. “Ay, yo estoy seguro que las puse dentro de la llave, es más estaba pensando en ti y dije ‘mejor las meto antes de que lo olvide’... no sé entonces qué pasó con ellas” Y la última: Luego de que se me quedó viendo unos cuantos segundos, “Ah, ya decía que yo conocía a esa chica de pelo negro y alta... ¿Traes tu disco usb? ¿Tienes tiempo? Nos vemos en la salle des ordinateurs cuando acabes de comer”. Fui a buscarlo cuando terminé. No estaba en la salle des ordinateurs. Tampoco en la salle des profs. ¿Se habría esfumado? Yo creo que la prohibición de fumar dentro de los edificios públicos comienza a cobrar sus primeras víctimas mortales...
La folie de Saint Valentin
With some help of Johnny Walker Red
Elliott Smith, Miss Misery
Estando aquí, ni siquiera reparé en que era 14 de febrero. La frialdad de los franceses del norte se pega. Pero es que estando aquí, no es como estar allá, donde la gente se vuelve medio loca en un 14 de febrero. Acá no hay los novios bien vestidos, bien perfumados, bien peinados, con las flores en la mano, los globos, los peluches, o los chocolates que van a buscar a la novia que el día de hoy anda vestida muy elegante, perfumada también y luego se van a comer o a cenar. Toda la semana anterior me estuve haciendo el recordatorio de enviarle de menos un mensajito a la Yahuitl, pues esta fecha es algo significativa para nosotros. No por el romanticismo, sino porque hace unos años pasamos juntas el peor 14 de febrero de nuestras vidas. Bueno, no sé si el peor, pero ahora que lo pienso, ¡fue chido! La Yahuitl y yo siempre hemos sido como que las anti-romance, anti-cursilerías, anti-miel, anti-ridiculeces... pero al final terminamos siendo lo más promedio que se podría ser... Sí, igual nos mandamos cartitas, tarjetitas, mensajitos de “te quiero”, “nunca cambies”, “eres mi mejor amiga”, “vales mil” y lo mejor de todo: la excusa es “eres la única a la que se lo puedo decir”. Bueno, claro, aparte de los respectivos (cuando los hay). En estas fechas no puedo evitar recordar los últimos no sé cuántos 14’s de febrero que he tenido, pero el top three de los que más recuerdo es:
3) Aquél 14 de febrero donde terminé toda pacheca y ebria con media botella de Charanda (juro que no sabía que se combinaba), regalo por supuesto de la Yahuitl, observando las arrugas de mis manos por ¡horas! Luego de que el muerto me había prometido pasar todo el día juntos, echando pasión y al final llegó... ¡con su sobrina de chaperona! Y lo mejor de todo: ¿quién pagó los helados para los tres? Puedo asegurar que no fueron ni la sobrina ni el muerto...
2) El año pasado, cuando sólo tenía dos semanas de haber empezado a salir con el Jelipe. Él acababa de dejar su trabajo por estar harto de él. Estaba en proceso de buscar otra chamba y lo llamaron para varias entrevistas, cuando de pronto, en una de ellas, le pedían que fuera a un examen médico, sólo para que luego de él firmara el contrato. Lo que pasó fue que no recibió un contrato, sino el susto de su vida cuando el doctor le dijo que algo tenía en el corazón y le pidió que se fuera a hacer un electrocardiograma sólo para estar seguros de que no era grave. Como era obvio que no tenía ni para el electro, yo le presté una lana, que le fui a dejar el 14 de febrero en la mañana. Luego él se acordó que era 14 de febrero y me dijo que igual debíamos hacer algo. A mí me dio risa y le dije “no, no, yo no festejo ésas cosas...” y al ver su carita de decepción, me arrepentí de haber sido tan sincera “yo tampoco, pero...”. ¡Chin! La cagué... luego le propuse que después hiciéramos el día sólo de Jelipe y Chloé, para reparar el daño causado. Lo mejor de todo vino cuando nos despedíamos y yo lo acompañé a tomar su péiser y él como que no quería ir solo al electro... tiempo después me dijo que estaba aterrado, que pensó que se iba a morir. Cuando nos despedimos, le dije “¿quieres que vaya contigo?” y me dijo “no, esto lo tengo qué hacer solo...” y casi se le salen las lágrimas... Creo que fue ahí donde me dije “Guibert, creo que estás enamorada”.
1) Año 2001. Chloé y Yahuitl en el cuarto de azotea del edificio donde vivía Chloé, porque ahí estaba la compu y los respectivos... lejos. JJ y el Squall (del que después de que vino sólo para conocerme, supe unas cuántas veces y luego... desapareció). Squall me había mandado una tarjeta súper cagada... por internet. Yahuitl y yo llorábamos por los rincones, sobre todo cuando veíamos por la calle la locura de San Valentín a todo lo que da, y luego volteábamos a nuestros lados y... ni una mosca. Nos preguntábamos por qué. Luego, lo que decidimos hacer fue... ir a comprar discos. Fue entonces cuando Cuts You Up se convirtió en nuestra canción, nuestro himno. Creo que a la fecha, las dos escuchamos esa rola y lloramos o nos emocionamos o las dos cosas.
Si este año ni siquiera me di cuenta que era 14 de febrero, fue en parte por culpa del Jelipe. Con eso de que llega la semana próxima, ando como loca haciendo las reservaciones de los hoteles y viendo lo del viaje. Y todo porque el tal por cuál no entiende un carajo del movimiento turístico acá... y por cierto, sólo me quedan 20€ en la bolsa, para el resto del mes... ¡Feliz 14 de febrero!
¡Eso era lo que había qué contestar!
Chiappa Destra
Chiappa Destra a veces también es princesita. Es decir, quiere que todo el mundo haga lo que ella quiere que hagan, en el momento en que ella quiere que lo hagan (en eso sí está equivocada, porque la verdadera princesita en este cuento, ¡soy yo!). Como por ejemplo, cuando le digo que si bajamos a fumar, me dé 5 minutos para ponerme los tennis o coger el abrigo... hay veces que es tan desesperada que me dice “te espero abajo”. O como ayer, que estuvo con jeta toda la santa tarde porque quería salir en la noche pero nadie quería hacer nada y encima, no tenía dinero... Lo peor de todo es que siempre pone cara de “¡Haz algo! ¿no ves que estoy aburrida?” como si pensara que el resto de la gente, somos sus bufones. También cree que la gente sabe leer el pensamiento, pues a veces, cuando subimos al autobús o al metro, te da su boleto para que se lo valides, pero no dice “por favor” ni nada... hasta un día en que me le quedé viendo a su boleto y le dije “ah, sí, está bonito, ten” (¡juro que no lo hice a propósito!) o te señala las cosas que quiere que le pases, pero no te dice “dámela” o “pásamela” (y ni se hable de decir “por favor”). Luego se queja mucho de la ciudad donde vive, pues dice que es muy pequeña y que nunca hay nada qué hacer. Dice que ella preferiría vivir en una ciudad grande, como la mía (pobrecita, ¡no sabe lo que dice!), pero creo que lo que en realidad ni ella ni ninguna de las otras entiende es que a veces el tamaño del lugar donde vivas no importa, sino lo que hagas con lo que tienes a la mano. Y le he explicado una y mil veces que yo que vivo en una de las ciudades más grandes del mundo, no siempre hago cosas divertidas, según su concepción de diversión, como ir al teatro, salir a algún antro, ir a un concierto, salir a bailar... sino que a veces haces las cosas más simples del mundo e igual te diviertes, como irte a tomar un café con alguien o armar una fiesta improvisada en tu casa... o de plano caer en la fiesta del amigo del tío del hermano de la amiga del amigo del primo de la hermana del amigo de tu amigo. Pero es que claro, ella al igual que muchas otras personas, tienen como idea de diversión sólo lo que a ellos les gusta hacer. Cuando pienso en esta cuestión de la gente que sólo se divierte de una manera, me pregunto si será tan difícil encontrar diversión en todos lados, como yo... O como Yahuitl, que aunque siempre pide música bailable (¿de dónde diablos sacaste eso de metal bailable? ¡Definitivamente no lo aprendiste de mí!) y no siempre la hay, igual se divierte... caray, cuánta falta me hace esa mona acá.
Pero bueno, siguiendo con Chiappa Destra, a veces pienso que es un poco idiota, pues a veces hay que repetirle varias veces las cosas para que las aprenda o incluso, te pregunta cosas como “¿mañana trabajas?” cuando le acabas de decir que mañana entras a las 10... lo peor de todo lo que le ha sucedido por distraída, fue meterse en una relación sin ningún futuro con un mono que conoció muy al principio. El fulano es un ayudante de laboratorio que trabaja en el liceo, pero creo que piensa que es un trabajo un poco indigno, pues cuando se presentó con ella, dio a entender que era prof de física. Unos fines de semana después, le llamó para invitarle un café y Chiappa Destra no supo decir que no, aunque según ella el mono era feo (para mí que sí le gustaba, pero como todo mundo le dijo que estaba feo, mintió). Chiappa Destra comenzó mal, porque desde el principio se escondía: no le dijo a nadie que saldría con él, sólo a mí, pero la onda en eso entonces es que ella aún andaba con el novio italiano y decía que no todo el mundo podría comprenderlo. Ese mismo día, se enteró que la bête, como ahora lo llama, ¡tenía 38 años y 2 hijos! Pero en veces consecutivas, nunca supo decir que no cuando él la llamaba para tomar café, a pesar de que sabía que se metería en un bordel. Su relación con él no fue nada bonita: alguna vez tuvo que correr a la farmacia sola, para buscar la píldora del día siguiente porque se dio cuenta que aquél no había usado condón, él la buscaba cuando quería y se burlaba abiertamente de ella, como cuando ella le dio una carta que le había escrito cuando estaba sola en París, una carta donde ponía todos sus sentimientos y al final él sólo dijo “Amusant”, durante el tiempo que duró esa historia, ella estuvo con un permanente sentimiento de insatisfacción, pero se quedó ahí porque lo que ella buscaba era tener un “coup de foudre”, alguien a quien pudiera amar hasta la locura, pero no se daba cuenta que él no era el indicado. Tuvieron qué pasar varias cosas para que ella finalmente se diera cuenta de que no era él, como enterarse de que aparte de ella, era sabido por todo el mundo, que él se acostaba con la mitad del liceo, como no hablarle claro y decirle que para él, esto sólo era una historia de sexo, como que él le dijera que a pesar de estar separado de su mujer, seguía acostándose con ella, sólo porque ella “tenía necesidad de cariño”... y lo peor de todo es que Chiappa Destra siguió ahí aún a pesar de saber todo esto. Tuvo que enfermarse para darse cuenta de que no estaba bien dejarse llevar por un amor que comenzaba a sentir, por una persona que a todas luces no le correspondía: después de Navidad, cuando se enteró de que era sabido por todos que él se acostaba ya con la mitad del liceo, tuvo una gastroenteritis nerviosa. Fue entonces cuando decidió que no más, pero aún ahora tiene la esperanza de que puedan ser amigos... pues el 14 de febrero, sólo porque se sentía sola y triste, decidió irse a tomar un café con él. Tuve qué regañarla, preguntarle si era idiota, ingenua o qué para pensar que una persona como él, que no se preocupa más que por sí mismo, podía ser su amigo... ella decía “¿pero qué puede pasar?”, un “vamos a mi casa”... eso es lo que podía pasar... Ella tiene una inmensa necesidad de sentirse amada, querida, deseada, pues con su último novio, a pesar de que dice que no estaba enamorada de él, se quedó 5 años (¿cómo es posible que si no amas a alguien, te quedes con él 5 años?) y creo que en ella hay una inseguridad impresionante de no poder encontrar a quien la quiera...
viernes, 16 de febrero de 2007
Emporium encore
Fuimos ahí porque desde hace varios días teníamos ganas de fiesta y baile, pero nos tocó mala suerte. Pero qué diablos estoy diciendo? A ellos les tocó mala suerte, a mí no! Y quiénes son ellos? Buena pregunta... pues iba Chiappa Destra, Kaka, Blanche Neige (sin los siete enanos) y su novio (que por cierto es más agradable que ella). Nos echamos unas chelas, de las cuales, la primera ronda la disparó Kaka. Al rato nos dio por bajar a ver qué había en la cava y nos tocó un conciertillo que ya se estaba acabando... Había mucho rastoso (Yahuitl hubiera salido con los ojos cuadrados de ahí). Estaba raro el ambiente, porque en ese antro casi nunca hay rastosos... luego, vienieron un par de dj's que sólo ponían reggae. Yo no sé porqué pero siempre que escucho ese estilo de música, tengo una sola cosa en mi cabeza: un churro, un joint, la fumée... Los otros estaban con cara de "guácala la música rastosa" así que nos tuvimos que ir... Yo sólo pensé que de haber estado la Yahuitl y la Dragoncita, todo hubiera sido más chido y no habríamos dejado de bailar... en fin, gente aburrida!!!! (bostezo)
jueves, 15 de febrero de 2007
Y después de la tormenta viene la calma
viernes, 9 de febrero de 2007
Anoche vi nevar
(Algún lugar de Francia. 1.48 h. Suena In the Shadows de The Rasmus en un celular)
Moi: (pensé que era mensaje. ¿Ahora qué querrá este mono? ¿Al fin va a aceptar que está hasta las manitas por mí? No es mensaje. Es llamada. No mames... es la primera vez que éste güey me llama) Ouais...
L’autre: (ruidos de viento, gente gritando...) Chloé? Tu dormais?
Moi: Non... (sólo estaba en contemplación para mis adentros... ¿qué carajos quieres?)
L’autre: Je suis à MSA et je voulais te dire une chose...
Moi: Dites Moi... (pero rapidito, que tengo sueño... y mañana me levanto tempra, ¡baboso! Además, ya sé qué me quieres decir. No estoy en la universidad, ¿eh? Como otros... para quienes cualquier pretexto es bueno para irse a chupar y luego quejarse al día siguiente de que les duele el hígado. Mi tiempo sí es oro...)
L’autre: Je voulais te dire que...ici il neige. Et que quand j’ai vu la neige, j’ai pensé a toi... excuse moi pour t’appeler assez tard, mais... tu dois le voir... c’est magnifique la neige... (en el fondo, sus potes gritaban como enanos extasiados. No entendía qué carajos decían pero... “ouiiiiiiiiiiiiiiiii c’est magnifique la neige!!!!!!”) (risas de l’autre) C’est vrai, c’est magnifique la neige. (En el fondo me pareció escuchar a sus potes que decían “Dites-elle de venir!!!!)
Moi: Ah, bon... T’es fou, toi! (En vez de estármela contando, deja de estar chingando, cuelga y déjame ir a la ventana a ver... éste ya se volvió completamente idiota y loco... ¡y de un día para el otro!)
L’autre: C’est toi qui m’a fait devenir fou. J’éspére que tu voies la neige cette nuit...
Moi: Ah, bon, moi aussi... (Cuelga ya, pinche francés loco... no será una de tus alucinaciones alcohólicas? Para mí que de MSA te vas directito a AA...)
L’autre: Regardes par ta fênetre, peut-être il neige là-bas aussi...
Moi: OK (Pero si es lo que quiero hacer, francés de mierda, pero con tu choro, ¡no puedo ver qué pedo!)
L’autre: Bonne nuit. Dors bien!
Moi: Merci. (Si me dejaras, eso haría...)